La campaña fue presentada en el Centro Español de Villarrica por autoridades locales y representantes de instituciones aliadas, quienes se mostraron preocupados por los niños y niñas que están en las calles y corren riesgo.
Viviana Rivelli, de la Consejería Municipal por los Derechos del Niño (Codeni), señaló que esta campaña es todo un logro, ya que representantes de pueblos originarios apostaron por una unión interinstitucional para una sensibilización y protección de los niños y niñas.
“Ya no queremos que los niños estén expuestos en las calles. Ellos merecen una niñez digna y deberían estar en las escuelas o jugando en sus casas con sus familiares”, indicó.
El intendente de Villarrica, Magín Benítez, pidió a la ciudadanía que colabore con la campaña, ya que dando una moneda a un niño de la calle se está propiciando que los padres dejen que los pequeños sigan en esas condiciones bajo el riesgo de ser violentados o abusados.
Elizabeth Peralta Ríos, representante de pueblos originarios de la comunidad Aché, manifestó que existe un trabajo coordinado para evitar que los niños estén en las calles. “Me comprometo a impulsar esta campaña porque las familias indígenas tienen un trato especial para llegar a un consenso. Me gusta el proyecto y con esto se irá cambiando el modo de vivir de nuestros hermanos”, acotó.
Los representantes de esta campaña intensificarán la difusión de los derechos de los niños y, a su vez, buscarán sensibilizar a los adultos para proteger a los menores de todo tipo de violencia.
Existen menores apostados alrededor de varios semáforos de la ciudad; en la Terminal de Ómnibus o recorriendo otros puntos de la ciudad, juntando monedas que la ciudadanía gentilmente les ofrece. Sin embargo, con esta campaña se busca erradicar de raíz esta costumbre, ya que asegura que las monedas van a parar en tragamonedas o, incluso, para el consumo de drogas.