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Fundación Santa Librada, un apostolado con 55 años de historia

Con la misión de promover, desarrollar, apoyar programas y proyectos que impulsen la salud y la promoción de personas en situación de vulnerabilidad, la Fundación Santa Librada del Grupo Vierci nació hace 55 años.

Clarisa Enciso Por Clarisa Enciso

La Fundación Santa librada fue creada un primero de junio de 1967, la misma lleva más de 55 años, de historia y un apostolado de corazón.

Desde el día uno, su apostolado ha beneficiado a cientos de familias en todo el país, encontrado una mano amiga dentro de la institución, donde 35 personas trabajan de manera directa.

Santa Librada nace como respuesta al deseo de compartir los dones recibidos con los más necesitados. Sus raíces coinciden con el inicio de las actividades comerciales del Grupo AJ Vierci.

“Lo que aprendemos cada día los que trabajamos en la Fundación Santa Librada es que a Dios no se le puede ganar en generosidad. Las bendiciones que recibimos por cada 'Dios se lo pague' de la gente a quienes ayudamos sobrepasan todas nuestras expectativas, en lo personal y profesional”, mencionó Víctor Centurión, gerente de proyectos de la Fundación Santa Librada.

Uno de sus lemas más simbólicos es "Con el corazón en la mano para ayudar a nuestros hermanos más necesitados". La fundación es ejecutora de las acciones de responsabilidad social de las empresas que conforman el Grupo Vierci. Su misión es promover, desarrollar, apoyar programas y proyectos que impulsen la educación, la salud y la promoción de personas en situación de vulnerabilidad.

Ayuda en todos los puntos del país

La fundación trabaja en varios campos, entre ellos, el área de salud. Allí ayudan principalmente a pacientes internados de escasos recursos de los Hospitales Públicos. Esto lo realizan a través del Departamento de Servicio Social, con medicamentos, insumos hospitalarios y estudios especializados, complementando el servicio que ofrece la Salud Pública en el país.

“También se ayudan a pacientes con cáncer y epilepsia, además de ambulatorios que reciben medicamentos de forma mensual. Se benefician a más de 4.000 pacientes por año”, agregó Centurión.

Diariamente, los miembros de la institución visitan a pacientes en distintos hospitales y centros de Salud en el Gran Asunción. También llegan a los hospitales regionales de Ciudad del Este, San Pedro y Coronel Oviedo.

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Una de las actividades que marca presencia entre sus actividades es proveer cada año medicamentos, insumos, nutriciones, quimioterapias y estudios especializados a más de 4.000 pacientes atendidos en 43 instituciones públicas, entre ellos, Hospital de Clínicas, Barrio Obrero, Emergencias Médicas, Quemado, Nacional de Itauguá, Juan Max Boettner, Lacimet, Regional de Luque, San Pablo, Acosta Ñu, Cruz Roja, Clínica Divina Providencia, Instituto del Cáncer y Leprocomio Santa Isabel.

Así también, apoyan los programas desarrollados por el Ministerio de Salud como trasplantes de órganos, operaciones cardíacas de niños y adultos, atención a niños con pie bot, estrabismos y cataratas.

Programas sociales

El programa Karú porá se encarga de brindar apoyo psico-social, espiritual y profesional a madres en situación de vulnerabilidad.

Trabajan con un equipo técnico especializado en áreas de psicología, servicio social y capacitaciones, para el desarrollo de las habilidades y competencias que les permitan conseguir y sostener un trabajo para el sustento y la dignificación de su familia.

En este programa, diseñado en la época de pandemia, ya se beneficiaron más de 2.000 mujeres, de las cuales 709 lograron el objetivo de la inserción laboral de forma dependiente e independiente.

Por otra parte, el programa Ikatú busca ayudar a familias que viven en situaciones precarias con asistencia integral en el área social, espiritual y habitacional, esto con el objetivo de la dignificación y fortalecimiento de las mismas. Desde el 2013, con esta iniciativa ya se entregó 750 casas y se benefició a más de 2.500 familias.

Mientras que el programa Sagrada Familia ayuda a personas de escasos recursos que viven en unión de hecho por más de dos años, con la formalización del matrimonio en lo civil y religioso.

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La boda comunitaria se llevó a cabo en la Parroquia Niño Salvador del Mundo de la compañía Boquerón en Caazapá.

La boda comunitaria se llevó a cabo en la Parroquia Niño Salvador del Mundo de la compañía Boquerón en Caazapá.

“Ya son más de 1.200 parejas beneficiadas en bodas comunitarias realizadas en Asunción y localidades del interior, como Tacuatí, Pedro Juan Caballero, Choré, San Joaquín, Caazapá, Horqueta, Ciudad del Este, entre otros”, comentó orgulloso Centurión, quien agregó que también se realizaron bodas en el Instituto Antonio Provolo de San Lorenzo y en Santaní. En tanto, para el 2023 se prevén más casorios en Caazapá, Villarrica y San Lorenzo.

La Fundación solicita algunas condiciones básicas para que las parejas puedan acceder y formar parte de las bodas comunitarias, entre ellas, que de la comunidad parroquial presente una nota a la fundación con el planteamiento de cantidad de parejas y fechas disponibles.

Así también, que las parejas beneficiarias sean de escasos recursos y que se garantice la debida preparación de los contrayentes, en lo que se refiere a cursillos prematrimoniales y documentos.

El pasado 6 de enero se llevó a cabo la primera boda comunitaria del año, que es una de las tantas que vendrán este 2023. La misma fue en la parroquia Niño Salvador del Mundo, de la compañía Boquerón, en Caazapá, donde 50 parejas se juraron amor eterno ante Dios. Esta celebración fue presidida por el párroco José del Rosario Fernández Brizuela, con la ayuda de varios sacerdotes, diáconos y voluntarios.

En el área asistencial, se realizan diversas actividades en ocasiones especiales. Por navidad, se organizan asistencias alimenticias a comunidades vulnerables del país, mientras que en temporada de invierno se realizan donaciones de abrigos y mantas, especialmente a comunidades indígenas.

“También ayudamos de forma mensual a instituciones religiosas que asisten a ancianos, adictos, o que se dedican a la formación de jóvenes seminaristas y a los misioneros del Chaco”, refirió Víctor Centurión.

Alimento, economía y amor

En la extensa agenda social también figuran la asistencia nutricional a 870 niños y ancianos en once centros distribuidos en el área de Gran Asunción y otras regiones del interior del país. También se encarga del sostenimiento de diez hogares que albergan niños, adolescentes y ancianos.

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La institución se encarga del sostenimiento económico de seminaristas, sacerdotes y religiosas, las cuales dedican su vida a la oración y la formación del pueblo. Apoyan, a su vez, a la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) con la publicación del Evangelio de Cada Día, repartiendo mensualmente 38.000 ejemplares en forma totalmente gratuita.

Son así numerosas las actividades que lleva adelante la Fundación Santa Librada y su equipo de apóstoles, todo por el bien de la gente que lo necesita.

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