En ese intercambio, el jefe de Estado francés trató de tranquilizar a sus interlocutores ante la preocupación suscitada por la escalada militar provocada por la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Irán y que se extendió a la región.
“Entiendo perfectamente y comprendo su preocupación, pero quería ser muy claro: Francia no forma parte de esta guerra. No estamos en combate y no vamos a involucrarnos en ella”, dijo Macron en respuesta a un joven internauta la noche del jueves.
Recalcó que “Francia no está librando una guerra en esta región”, pero “protege a los franceses, a sus aliados, y apoya al Líbano”.
Precisamente, Macron anunció anoche un plan para acabar con las actividades militares de Hizbulá, al tiempo que prometió el envío de ayuda militar al Ejército libanés.
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En este contexto bélico, París ha enviado refuerzos militares a Oriente Próximo y Medio, incluyendo el portaaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle para proteger a los ciudadanos franceses y apoyar a los aliados que se enfrentan a las represalias iraníes, especialmente para ayudar a interceptar drones y misiles, además de para facilitar el tráfico marítimo.
“De forma completamente pacífica, nos estamos movilizando para intentar asegurar el tráfico marítimo”, explicó el jefe del Estado para recalcar que esa presencia militar forma parte de una estrategia defensiva y de estabilización.
Macron había anunciado el martes que estaba trabajando en el establecimiento de una coalición internacional para garantizar la seguridad de las rutas marítimas esenciales para la economía global en la región.
“Intentaremos ser lo más razonables y pacíficos posible porque ese es el papel de Francia”, añadió Macron al enfatizar el compromiso de su país de priorizar la desescalada.
Fuente: EFE