El Ministerio Público presentó imputación ayer contra 29 campesinos detenidos tras el violento ingreso a la estancia Toro Vevé para llegar a Lucipar por los hechos de perturbación de la paz pública, resistencia, tentativa de homicidio doloso, invasión de inmueble ajeno y daño a obras construidas o medios técnicos de trabajo.
Además, los agentes solicitaron la medida de prisión preventiva para todos los encausados.
La imputación fue presentada por los agentes fiscales Gloria Marlene Florentín, Juan Daniel Benítez, Laura Romero y José Alberto Godoy, quienes sostuvieron en su escrito que los hechos punibles de invasión de inmueble y tentativa de homicidio doloso poseen una alta expectativa de pena y que los imputados no cuentan con el arraigo suficiente que garantice su sometimiento al proceso judicial.
La imputación se produjo luego de que un grupo de campesinos sin tierra irrumpiera de manera violenta en la estancia Toro Vevé intentando llegar a la estancia Lucipar. El propietario del establecimiento, Pedro Galli, denunció que fue víctima de atropello e intento de homicidio, asegurando que el ingreso forzado puso en riesgo su vida y la de los trabajadores del lugar.
Según el escrito fiscal, los ahora imputados intentaron llegar a la estancia Lucipar, que pertenecía al narcotraficante Luis Carlos Da Rocha, alias Cabeza Branca.
En total, 52 personas fueron aprehendidas durante el operativo policial desplegado tras la incursión. Sin embargo, 23 mujeres fueron liberadas esa misma noche, mientras que 29 hombres continúan detenidos y son los procesados en esta causa.
uso exceso de la fuerza. El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP) denunció el “uso excesivo de la fuerza” por parte de la policía contra campesinos “sin tierras” que intentaron el viernes pasado ingresar a una estancia rural.
En un comunicado, el MNP expresó “su profunda preocupación” por los hechos ocurridos cerca de una estancia conocida como Lucipar, en Santa Rosa del Aguaray, donde, aseguró, “una intervención policial con uso excesivo de la fuerza dejó a siete personas campesinas heridas” que fueron trasladadas a un hospital. Asimismo, lamentó “la lesión” de un suboficial ayudante de la Policía.
Para el MNP, esta situación “aumenta el riesgo de violencia institucional, tortura y uso abusivo de la prisión preventiva”. En ese sentido, la institución recomendó “instalar una mesa de diálogo inmediata” entre los tres poderes del Estado para atender reclamos de los campesinos.