Édgar Medina
NARANJAL
La investigación del violento asalto a la sede del Banco Sudameris en Naranjal apunta a la participación de integrantes que ya habrían actuado en otros golpes similares desde el año 2019 hasta la fecha, en al menos 10 casos denunciados.
El peritaje balístico realizado por la Policía Nacional a través del sistema IBIS reveló que 2 de las 3 armas utilizadas para efectuar disparos en la madrugada del jueves último en Naranjal aparecen en otros hechos delictivos anteriores, como robo a transportadoras de caudales y entidades bancarias.
El comisario Javier Flores, director general de Investigación de Hechos Punibles confirmó el dato, señalando que “se puede hablar de que hay integrantes que en aquella ocasión participaron y nuevamente ahora. Son conocidos entre ellos”.
No obstante, refirió que es complicado determinar el tipo de arma de fuego utilizada, ya que esos proyectiles pueden corresponder a un AK47 o un M4, porque la Policía no los tiene físicamente. Solo una vez incautados, se podría determinar el tipo de arma, atendiendo a su versión, dijo.
También refirió que diferentes grupos policiales están trabajando, cada uno en su área, con relación al robo de la sucursal del Banco Sudameris, registrado en la madrugada del jueves en pleno centro urbano del distrito de Naranjal.
En esta ocasión, los asaltantes utilizaron explosivos para hacer volar la bóveda de la sucursal bancaria, y alzarse con aproximadamente G. 1.000 millones, atendiendo a los datos oficiosos recabados por los investigadores.
Los peritos de la Policía determinaron que las armas largas utilizadas corresponden a calibres 7.62 y 5.56 milímetros, habitualmente utilizadas en armas de guerra, con alto poder de fuego. Las armas fueron utilizadas en los departamentos de San Pedro, Caaguazú, Alto Paraná e Itapúa, en atracos del tipo comando a empresas transportadoras de encomiendas, sucursales bancarias y transportadora de valores.
Los hechos se registraron en los años 2019, 2022, 2024, 2025 y 2026, conforme al banco de datos de la Policía Nacional y atendiendo a lo revelado por el alto jefe policial.
Entre los antecedentes confirmados figura un atraco a una empresa en Coronel Bogado, un robo a un transportador de caudales en Juan E. O’Leary y un asalto armado en Tavapy a la transportadora de caudales M&D. También se estableció que una de las armas fue empleada en el robo al Bancop, en Naranjal, y en un intento de asalto a un vehículo de valores de Prosegur.
La investigación igualmente detectó vínculos con hechos de mayor gravedad, como el robo al Banco Itaú en Katueté y un enfrentamiento armado con policías en la colonia Fram, donde resultó herido un suboficial. Incluso una de esas armas había sido usada años atrás en un asalto en Lima a otra transportadora de caudales.
Los peritos señalaron que solo una de las armas detectadas en el ataque al Banco Sudameris no presenta, por el momento, coincidencias con otros hechos registrados en la base de datos balística.
La fiscala María del Carmen Meza confirmó que recibió un informe de Balística Forense, que formará parte de la investigación. No obstante, refirió que siguen trabajando en identificar a los autores.