El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram) cuenta con nuevas autoridades. El doctor Víctor Hugo Godoy Ortellado fue designado como nuevo director del hospital público, mientras Hugo Martínez asumió como nuevo director médico.
Godoy manifestó su “plena predisposición para trabajar en equipo y fortalecer este servicio de referencia nacional” y sostuvo que su intención es trabajar junto a todos los funcionarios del referido nosocomio.
Se despide “con la satisfacción del deber cumplido”
Los cambios se dieron a raíz de la jubilación de Felipe González Ávila, quien por mucho tiempo estuvo al frente del Ineram, en diferentes periodos.
En contacto con radio Monumental 1080 AM, señaló que se despide “con la satisfacción del deber cumplido” y remarcó que durante su administración se “ha marcado huella” con lo que construyeron “de la nada”.
El especialista en anestesia seguirá su carrera en el sector privado, de donde proviene.
Diferencias entre el sector público y privado
Ante la consulta, el ahora ex director del Ineram dijo que “en el sector privado, uno tiene todas las ventajas” porque, “lógicamente, la gente tiene un poder adquisitivo diferente”.
“Pero no se iguala a la necesidad de nuestro pueblo más humilde, que merece lo mejor y es lo que tratamos de emular a lo largo de estos años en el Ineram. Darles esa dignidad que realmente se merecen”, expresó.
Aseguró que las dificultades son variadas, dijo que el sistema es “tremendamente paquidérmico” y que “no transita por los canales y la ligereza con la que se necesita tratar a la salud pública”.
“Lógicamente, eso supone una tremenda dificultad para todo el equipo que está al frente del sistema. Son muchos los pasos, son muy engorrosos y a veces las respuestas deben de ser más inmediatas para poder llegar a tiempo y no tener justamente evolución de patologías que podrían tener un final muy diferente al que tienen cuando se llega tardíamente”, expresó.
Su fallida designación como ministro de Salud
Antes de asumir como presidente de la República en agosto de 2023, el elegido por Santiago Peña para que fuera su ministro de Salud Pública y Bienestar Social había sido Felipe González, pero unas declaraciones consideradas controversiales en aquel momento, sobre pacientes terminales, hicieron que el actual mandatario desistiera de designarlo al frente de la cartera sanitaria.
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Dos años después, le consultaron si está arrepentido de haber planteado esta situación o si se ratifica, pasado el tiempo. “Realmente verás que, lo que dije, hoy se viene cumpliendo”, respondió.
“No fue un mero vacilito. Yo creo que esto va a ir aumentando y ojalá Dios quiera que el presupuesto les acompañe de igual forma. O si no, el desabastecimiento va a ir en aumento y cada vez va a ser más dificultoso. Lo que sí, en aquella oportunidad manifesté que se tiene que implementar una política de llegar antes. Preventiva. No tanto ya mirar de el estadío muy avanzado, porque los resultados no son lo que uno desearía”, indicó.
Agregó que se trata de una una realidad que se manifiesta en diferentes foros a nivel mundial, y que no es solamente patrimonio de Paraguay. “Esto está ocurriendo en el mundo entero. Y lógicamente, en un país que tiene su déficit, es mucho más difícil poder dar satisfacción a todos”, expresó el profesional.
“Pero se tiene que ver la forma de mejorar la inversión en Salud y en Educación definitivamente y procesos preventivos que son los que van a evitar que lleguemos a instancia de utilización de recursos que lógicamente muchas veces no lo tenemos”, concluyó al respecto.
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🔴 El Dr. Felipe González deja la dirección del Ineram
— Monumental AM 1080 (@AM_1080) January 6, 2026
🔸 Habló de la necesidad de trabajar en la prevención de enfermedades o la detección temprana.
👉🏼 "El sistema es paquidérmico. Son muchos pasos y las respuestas deberían ser más inmediatas", lamentó el doctor.
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Experiencia de vida que lo llevó al sector público
El ahora ex director comentó que su paso por el sector público se dio más bien por una promesa que realizó posterior a una vivencia, cuando uno de los motores del avión en el que viajaba con su esposa, rumbo a un congreso, dejó de funcionar en medio de la Amazonia, del cual afortunadamente la aeronave pudo aterrizar sin inconvenientes.
“Muchas veces la vida te da y te enseña cuestiones. Entonces, uno tiene que saber cuál es su lugar; qué es lo que está haciendo. En mi mejor momento en la carrera privada tengo una lección de vida muy fuerte. Y lógicamente, en ese contexto, el tiempo que nos llevó hasta ir a un lugar seguro, pues teníamos una hora y 40 minutos de sobrevuelo con un solo motor y en plena turbulencia que veíamos en toda la Amazonia”, recordó el médico.
“A uno realmente le vienen pensamientos de todo tipo. La familia que podía haber quedado huérfana. Uno se pone a pensar ‘qué es lo que estoy haciendo, qué es lo que puedo dejar de bien para realmente no pasar como desapercibido’, y es así que decidí venir a volcarme al sector público, abrimos el programa exitoso de niños de Acosta Ñu con la doctora Nancy Garay y el doctor Melgarejo, un sueño largamente acariciado y que hoy está dando su fruto con más de 1800 niños recuperados. A lo largo de estos casi 11 años y más de la apertura. Quince años ya del programa en sí”, agregó.
Recordó que comenzaron “con cosas pequeñas” y posteriormente cardiopatías ya mucho más complejas como trasplantes o colocaciones de dispositivos para asistencia ventricular que permitían a los niños poder acceder como puente para trasplante cardíaco, según mencionó.
“O sea, realmente he tenido una enorme satisfacción y hemos logrado mejorar en los lugares donde estuvimos porque cada uno de este grupo humano fue a diferentes hospitales. El Dr. Melgarejo también fue al San Jorge y levantó eso en muy poco tiempo, en uno de los hospitales que mejor responden”, manifestó González.
Reconoció que quedaron pendientes necesidades por paliar, pero recordó que cuando llegó se encontró con “una institución bastante raleada, muy sumida en peleas internas”.
“De a poco fuimos fuimos mejorando y, a medida que mejoramos, eso redundó en beneficio de los pacientes, porque la empatía, el buen trato, el no manejo político partidario de ningún orden, hizo de que la humanización dentro de cada una de las áreas del del instituto pudiese empezar a salir a luz”, comentó.
Felipe González Ávila había asumido la titularidad del Ineram 18 de marzo de 2015, en el marco de una huelga de los médicos que exigían la salida del entonces director Carlos Morínigo.
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El Ministerio de Salud decidió designarlo y, con esa decisión, se terminó por levantar la medida de fuerza, iniciada por los profesionales médicos debido al descontento por no poder brindar un buen servicio a los pacientes, a causa de las deficiencias administrativas y estructurales en el Ineram.