03 jun. 2026

Extinción de especies marinas tiene un grave efecto, más allá de su pérdida

La megafauna marina, desde tiburones a ballenas o tortugas, desempeña una variedad de papeles importantes en los ecosistemas, por lo que la extinción de sus especies amenazadas tendría efectos catastróficos.

especies marinas.jpg

El estudio analiza la riqueza funcional de la megafauna marina y los efectos en ella de su extinción.

Foto: diarioabierto.es.

Un estudio publicado por la revista Sciences Advances, firmado por un grupo internacional que encabeza la bióloga de la Universidad de Swansea (Reino Unido) Catalina Pimiento, analiza la riqueza funcional de la megafauna marina y los efectos en ella de su extinción.

La bióloga explica que los animales tienen una extensa variedad de papeles en un ecosistema, desde transportar nutrientes hasta controlar cadenas alimenticias, y la riqueza funcional mide esos cometidos en un espacio delimitado.

Leé más: La crisis climática podría desplazar a especies marinas a zonas más profundas

El equipo desarrolló un índice, denominado Fuse, para medir la “importancia” de las especies para el mantenimiento de la diversidad funcional y su grado de peligro de extinción.

Así, la especies que juegan roles raros son “muy importantes” -agrega Pimiento- como la tortuga verde, que es la única que come pastos marinos y está aislada en un espacio muy concreto, por lo que si se pierde ninguna otra especie puede reemplazarla.

Dicho índice puede servir para ayudar a los administradores de recursos y a los conservacionistas a dar cuenta de la gama de contribuciones que las especies hacen a las comunidades y a los ecosistemas.

Nota relacionada: Científicos identifican cerca de 200.000 especies de virus marinos

Hoy en día, se considera que un tercio de la megafauna marina está en peligro de extinción y los científicos no están seguros de cómo cambiarían los ecosistemas marinos mundiales si desaparecieran sus principales protagonistas.

Para entender mejor las consecuencias de estas pérdidas inminentes, los autores compilaron un conjunto de datos basados en los rasgos de toda la megafauna marina viviente conocida (334 especies).

Los expertos realizaron diversas simulaciones y los datos indican que si los actuales patrones se mantienen, en los próximos cien años se podrían perder, de media, un 18% de las especies de la megafauna marina, lo que se traduciría en una pérdida del 11% de las funciones ecológicas.

Te puede interesar: Tiburones y rayas en peligro de extinción serán protegidos

Además, si de todas las especies de la megafauna marina que figuran como amenazadas en la lista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), un 40%, desaparecieran, se podría perder el 48% de la riqueza funcional en los mares de manera global y un 70% en los polos.

Pimiento agrega que esta pérdida de las funciones que realizan esa especies es más alta que la pérdida misma de los animales, “eso quiere decir que las especies que están en peligro juegan papeles muy importantes en los ecosistemas y su extinción tendría efectos catastróficos”.

La bióloga indicó que no se puede seguir manteniendo ese statu quo y aunque “aún estamos a tiempo de cambiar el curso de las cosas”, para ello hay que cambiar nuestra relación con los océanos y actuar “masiva y rápidamente”.

Más contenido de esta sección
Una inesperada visita sorprendió a una familia del barrio Centro de Concepción, durante la madrugada de este miércoles, cuando un ejemplar de oso hormiguero ingresó al patio de una vivienda ubicada en las inmediaciones de la zona de Zanja León.
Algunos peces son capaces de desplazarse en tierra firme y lo hacen con el tipo de marcha más eficiente para ellos, tal y como se ha demostrado con un robot, lo que puede ayudar a explicar cómo los primeros vertebrados que se aventuraron en tierra aprendieron a caminar.
Los loros son aves altamente inteligentes y sociales, pero se encuentran amenazadas o en peligro de extinción. El tráfico ilegal para mascotismo sigue siendo una de las principales amenazas para su supervivencia.
¿Qué es lo que permite a las palomas encontrar el camino de vuelta a casa tras volar cientos de kilómetros? Un equipo internacional de científicos ha desvelado que el secreto está en unas células especiales que poseen en el hígado, que les permiten detectar el campo magnético terrestre para orientarse.
La 2.ª compañía de Trinidad del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP) rescataron a un pequeño gato que quedó atrapado en el viaducto ubicado entre la avenida Ñu Guasu y Semidei, en Asunción. El felino fue llevado a una casa a la espera de una adopción.
El ruido electromagnético, es decir, la contaminación invisible de las ciudades, altera gravemente la ‘brújula’ interna de los murciélagos y su capacidad para migrar de forma eficaz pero, además, los efectos disruptivos del ruido perduran mucho más de lo que se creía, advierte un estudio publicado este jueves en Science.