Ya nos encontramos en plena temporada en la que predominan el calor y la humedad, es la época en que comienzan a aumentar los casos de dengue. En el mes de diciembre, según la Dirección General de Vigilancia de la Salud, se reportaban más de 500 casos sospechosos por semana. Frente a esta situación, se insta a revisar y eliminar todos los recipientes inservibles que puedan acumular agua y convertirse en criaderos del mosquito Aedes aegypti. Con conciencia y compromiso podríamos evitar una epidemia de dengue.
De acuerdo con el reporte epidemiológico de la Dirección de Vigilancia de la Salud las notificaciones sospechosas de dengue se registran actualmente en siete departamentos del país. Las regiones más afectadas son Central, Itapúa, Presidente Hayes, San Pedro, Alto Paraguay, Amambay y Misiones.
Los informes dan parte asimismo sobre la situación de la chikungunya, reportando un caso de esta enfermedad, procedente de Asunción. En 2025 hubo 53 casos y se indica que nuestro país se mantiene sin casos de zika ni de oropouche.
Las autoridades señalan que, frente a este panorama epidemiológico, al que se suman las constantes lluvias, podrían incrementarse la población de mosquitos y el riesgo de propagación del dengue.
Además de controlar patios y jardines para combatir los criaderos del Aedes aegypti, la población puede apoyar la campaña nacional de vacunación, que se inició el pasado mes de noviembre, y que está dirigida a niños de 6 a 8 años, residentes de 16 municipios catalogados como de “alta intensidad de transmisión”, de acuerdo con la información epidemiológica de los últimos cinco años.
Esto sería importante, pues hasta el momento, solo accedieron a la primera dosis unos 380 niños y niñas cuando la meta es llegar a 35.000 en la primera fase. Desde el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), informaron que la vacuna Qdenga es tetravalente recombinante, basada en el serotipo DENV-2, y ha demostrado en estudios clínicos una eficacia del 80,2% contra la fiebre del dengue y una reducción del 90,4% en hospitalizaciones. Esta es la segunda vacuna actualizada para su uso contra el dengue, que fue aprobada por la Organización Mundial de la Salud; la vacuna se aplica en dos dosis con un intervalo de tres meses y brinda una protección de hasta cinco años.
Como bien sabemos, el dengue es una infección transmitida por mosquitos, y que en el Paraguay es endémica, circula durante todo el año. Este es uno de nuestros graves problemas de salud pública. El mosquito puede sobrevivir un promedio de entre 15 y 30 días; vive en el interior de las viviendas, en lugares cerrados y sitios oscuros, y en el exterior elige los lugares frescos y con sombra.
Con la abundante información que se dispone sobre la misma enfermedad y cómo tratarla –acudiendo al médico y no automedicándose–, así como sobre el vector que transmite el dengue, el mosquito Aedes aegypti, principal causante de dengue, zika, chikungunya, y la fiebre amarilla, debería resultar ya menos complicado para nuestras autoridades enfrentar este problema de salud pública.
Se entiende que la eliminación de criaderos de mosquito es una responsabilidad tanto del Gobierno central, de los municipios y gobernaciones, como de los ciudadanos, quienes deben cuidar sus patios y jardines, desechar los potenciales objetos que se pueden convertir en criaderos como botellas, envases, neumáticos, etc.
Sin embargo, después de tanto tiempo lidiando con esta enfermedad, pues es endémica, y circula en forma constante y habitual en nuestro medio, ya las autoridades y los funcionarios deberían haber aprendido, especialmente de los errores. Por lo tanto, se debe señalar que seguimos carentes de campañas informativas y educativas durante todo el año, campañas que podrían colaborar para lograr mayor responsabilidad por parte de la población. No pueden las autoridades eludir su obligación de velar por el bienestar ciudadano, por lo tanto, deben formular políticas públicas y emprender acciones más decididas, como proveer mejores servicios públicos, tal como la recolección de desperdicios. Es inaceptable que un mosquito tenga la capacidad de doblegar a todo un sistema de salud.