Sobre salud mental, los estudiantes señalaron la falta de profesionales, prevención y acompañamiento, además de situaciones de bullying, violencia y estigmatización. Plantearon la necesidad de contar con respuestas integrales y fortalecer la atención psicológica en el ámbito educativo.
Respecto a la permanencia estudiantil, identificaron como principales obstáculos las dificultades económicas, el trabajo, los costos educativos, el transporte y las desigualdades territoriales. Sostienen que permanecer en el sistema educativo también requiere condiciones dignas.
En cuanto al boleto estudiantil, reclamaron dificultades para acceder al beneficio y hacer efectivo el medio pasaje, además de un transporte público accesible, seguro y adecuado para los estudiantes.
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A partir de estas conclusiones, los espacios participantes –Movimiento Centerism y Politeia– calificaron la gestión educativa del gobierno de Santiago Peña como un “fracaso educativo”, valoración política que, según explicaron, se basa en la distancia entre los derechos reconocidos y las condiciones descritas por los estudiantes.
“La educación es un derecho, no un privilegio”, señala el comunicado, que invita a estudiantes, docentes, familias, organizaciones y ciudadanía a participar de la audiencia pública del 25 de septiembre y “llevar la voz de los estudiantes al debate público”.