El presidente de la Essap, Luis Fernando Bernal, explicó que el objetivo es reducir los tiempos entre la reparación de cañerías y la reposición del pavimento. “Identificamos un caño roto a la mañana, procedemos a reparar. En horas de la tarde-noche, procederemos a hacer el bacheo respectivo”, afirmó.
Destacó que la tecnología permite una mayor eficiencia operativa, con una logística mucho más liviana y hacer ‘‘más de ochenta reparaciones por día”, sostuvo, al señalar que el sistema requiere menos movilización que el método tradicional’’.
La máquina utiliza emulsión y piedra triturada en lugar de asfalto convencional, lo que, según Bernal, la hace “sumamente amigable con el medioambiente” y más ágil en su aplicación. El procedimiento se realiza en pocos pasos –limpieza, aplicación de emulsión, relleno y sellado–, lo que permite habilitar rápidamente el tránsito vehicular tras cada intervención.
Además, el equipo está preparado para operar en distintas condiciones climáticas, garantizando continuidad en los trabajos y evitando demoras en la reposición de pavimento.
La inversión total, incluyendo equipos complementarios como un fibrocompactador, no supera los G. 2.400 millones, sin contar insumos operativos.
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El titular de la Essap indicó que el plan responde a la alta cantidad de caños rotos en la capital. “Cuando llegamos tenían aproximadamente 150 caños rotos por día… Hoy hemos podido reducir aproximadamente a 100. Aún así, es un número sumamente elevado”, señaló.
En ese sentido, pidió a la ciudadanía colaborar identificando baches originados por pérdidas de agua. “Queremos hacernos responsables. El trabajo no termina cuando procedemos a reparar un caño, sino cuando dejamos la capa asfáltica en óptimas condiciones”, afirmó.
Recordó que los reclamos pueden realizarse a través de la línea 162 o mediante los medios de comunicación, canales que, según dijo, también permiten agilizar la respuesta a los problemas en la vía pública.