La inestabilidad climática volvió a exponer el reclamo diario de los usuarios del transporte público por la falta de paradas adecuadas en las cuales refugiarse los días de lluvia o calor intenso. Desde esta mañana, muchos se vieron en la urgencia de encontrar un lugar donde guarecerse mientras llegaban sus colectivos respectivos.
Carteles publicitarios, toldos comerciales, algún arbolito solitario, eran algunos de los sitios más empleados por los pasajeros ante la larga espera. “Yo uso todos los días, soy de Guarambaré, así que tengo que usar sí o sí dos líneas por trayecto y le tengo a mi nietita conmigo. Ya hace más de media hora de espera, después me queda casi hora y media más de viaje hasta mi casa”, refirió doña Cecilia Gómez al ser consultada sobre el tema en el microcentro capitalino, en tanto aguardaba en una parada improvisada.
La falta de paradas adecuadas es una constante dentro y fuera del microcentro asunceno, y ni qué decir en el área metropolitana. En un recorrido realizado por el diario Última Hora se observó a numerosos pasajeros esperando aguardando hacinados bajo algún techito disponible en la vía pública. Si bien existen algunos refugios establecidos, estos son insuficientes para la cantidad de usuarios que termina aglomerada debido a la tardanza de las unidades.
“Normalmente uso el transporte público a diario. En este caso por cuestiones laborales, ahora ya volviendo a mi casa. Soy de Asunción, pero esto es cosa de todos los días, largas esperas y tengo que rebuscarme cuando llueve. Usualmente el tiempo de espera mínimo por tramo suele ser de media hora, lo que implica una inversión de tiempo total promedio de hora y media a diario”, explicó Alexis González sobre su caso particular.
Si bien desde el Gobierno Nacional ya está aprobada la reforma del transporte público, la puesta en marcha de esta supuesta reforma todavía parece muy lejana. En principio se contemplaba la construcción de 250 refugios y puntos de parada en el área metropolitana de Asunción. En la fase inicial, unos 100 refugios. La Redacción de ÚH intentó comunicarse en repetidas oportunidades con el viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, pero no se obtuvo respuesta.