14 ene. 2025

El presunto feminicidio da un giro y ex esposo es imputado

29759336

Eusebio Ovelar, imputado.

Con datos considerados contundentes, la fiscala Viviana Sánchez imputó a Eusebio Ovelar Bogado (46), por feminicidio, como presunto único autor del crimen de su ex esposa Carolina Benítez Vallejos (39), ocurrido en Presidente Franco. La víctima ya lo había denunciado por violencia doméstica este año.

Cámaras de circuito cerrado de un vecino registraron que Ovelar estuvo una hora y media en la vivienda, mientras que él aseguraba que solo estuvo 10 a 15 minutos.

Se sumó la confirmación de que el viernes de noche el ahora imputado llevó a un técnico el celular y la tablet de la víctima, que habían desaparecido de la casa.

“Puedo decir hoy, prácticamente en grado de certeza, que esta persona está involucrada. Él reconoció que esta persona (Ovelar) fue el que llevó, que había solicitado que flashee, que tenía intenciones de hacer un pequeño negocio con esos equipos”, relató Sánchez.

Los aparatos fueron entregados en la noche del viernes, alrededor de las 21:30, y Bogado dijo al técnico que no tenía número de contacto y que tampoco quería dejar el de su hija, porque no quería involucrarla en el tema. El técnico requería el contacto para avisarle cuando termine el trabajo, según relató a los investigadores.

VIOLENCIA. Carolina Benítez se había separado hace cuatro años de Ovelar. Desde ese tiempo habría comenzado el hostigamiento por celos, hasta que este año, la mujer le denunció por violencia doméstica ante el Juzgado de Paz local. Ahora se pedirán informes. EM

Más contenido de esta sección
Aparte de los golpes, una nueva técnica implementada es que los propios agentes penitenciarios estarían amenazando de tildarlos que son del Clan Rotela para que les lleven a máxima seguridad.
Un informe del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura habla de una toma de poder de los agentes penitenciarios involucrados en corrupción. También los policías tendrían implicancia.
La organización de Felipe Acosta había quedado diezmada y esta pérdida de fuerza permitió emerger clanes que pujan por el control de las plantaciones de marihuana en el departamento.