04 feb. 2026

El delfín rosado del Amazonas perdió el 65% de su población en 50 años

En los últimos 50 años, el delfín rosado del río Amazonas o boto —el delfín fluvial más grande del mundo, con casi tres metros y 180 kilos, y caracterizado por su piel rosada— perdió el 65% de su población, según los datos reflejados en el reciente Informe Planeta Vivo 2022 de WWF.

Delfin rosa.jpg

El delfín rosado del Amazonas perdió el 65% de su población en 50 años.

Foto: hospitalveterinariglories.com

Entre las principales causas del declive poblacional de este mamífero, considerado “termómetro de la salud fluvial del planeta” y cuyo día internacional se celebró este lunes, la organización conservacionista destaca en un comunicado la degradación y la pérdida del hábitat, así como la contaminación industrial y la acústica.

Además del delfín boto, en las aguas dulces y oceánicas sudamericanas nadan otras dos especies de delfín de río muy amenazadas: el tucuxi, que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) cataloga como “en peligro de extinción”, y la franciscana o delfín del Plata, que según la Lista Roja de la UICN es “vulnerable”.

La mayoría de estos delfines habitan en mares templados y tropicales, así como grandes estuarios, deltas y ríos asiáticos y sudamericanos, precisan desde WWF, ecosistemas que sufren la presión de la construcción de diques y presas que fragmentan sus poblaciones y dificultan su reproducción y movimiento.

La intoxicación del entorno por vertidos industriales y de metales pesados, como el mercurio, asociados a actividades como la minería ilegal, así como la contaminación procedente de las explotaciones petrolíferas y plásticos, también merman la capacidad de supervivencia de la especie, advierte WWF.

Lea más: Estudio demuestra que delfines sudamericanos sobrevivieron a extinción masiva

Por otro lado, los delfines de río se enfrentan a presiones como el tráfico marítimo, que presenta riesgos para la especie sobre todo a causa del ruido que generan los buques, la colisión de los animales con embarcaciones y la posibilidad de atraparlos de forma accidental en redes de pesca.

Aunque hay especies de delfín de río, como el baiji chino del Yangtsé, que se han extinguido, WWF se mantiene optimista frente a las que están en peligro de extinción, pues muestran tendencias de recuperación gracias a los esfuerzos de conservación, asegura la organización.

Es el caso, por ejemplo, de los cerca de 300 delfines del Irawadi que sobreviven en el río Mekong y otros cauces de Camboya, Indonesia y Myanmar, o de las 1.000 marsopas chinas sin aleta o cerdos del Yangtze (China).

Además, la oenegé estima que existen casi 5.000 delfines adultos y juveniles del Ganges nadando en ríos de India, Bangladés y Nepal, y el delfín del Indo ha aumentado en casi 800 ejemplares en los últimos 20 años, gracias a sus labores de conservación en Pakistán.

Para reducir las amenazas de la especie, la organización también desarrolla acciones enfocadas en la lucha contra la contaminación y campañas de sensibilización y conservación con censos, vigilancia con drones, marcaje y seguimiento vía satélite.

Más contenido de esta sección
En medio de los devastadores incendios que se registraron en Lirquén, Chile, la historia del felino emocionó a miles de personas luego de que se conociera cómo salvó a su dueño de morir por inhalación de humo.
El año empezó con pasos tímidos y respiraciones nuevas en el Refugio Biológico de Bela Vista. En una de las primeras mañanas de enero, siente por primera vez la luz del sol un ciervo bororó y tres días después, llega un tapir.
Un ejemplar de guacamayo azul (gua’a hovy), víctima del tráfico ilegal de fauna, se recupera favorablemente en el Tekotopa Centro Ambiental de la Itaipú Binacional y podría ser liberado próximamente a su hábitat natural.
Una anaconda amarilla (kuriju) fue captada en la ciudad de Villeta, en el Departamento Central, por un automovilista. El animal posiblemente acababa de comer un animal cuando fue visto.
Los caballos perciben el olor del miedo en los seres humanos y se vuelven más vigilantes en presencia de esta señal química, según un estudio realizado recientemente por un equipo francés.
Bomberos voluntarios rescataron un ejemplar juvenil de aguará’i o zorro de monte en un terreno baldío ubicado en Guarambaré, Departamento Central. El cánido común presentaba una fractura en la plata.