18 jul 2026

Dormir la siesta está determinado por nuestros genes, afirma un estudio

Hay personas que después de comer sienten una necesidad imperiosa de descansar y otras, aun teniendo la oportunidad, no. Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Nature Communications constata que la frecuencia con la que las personas duermen la siesta está en parte regulada por sus genes.

Dormir.jpg

Dormir la siesta está determinado por nuestros genes, afirma un estudio.

Foto: Pixabay

Los responsables del trabajo son científicos del Massachusetts General Hospital (MGH), vinculado a la Harvard Medical School, y el equipo de la investigadora de la Universidad española de Murcia Marta Garaulet.

En concreto, se encontraron 123 áreas del genoma humano relacionadas con el hábito de dormir la siesta.

Para la catedrática de Fisiología Marta Garaulet, gracias a la información obtenida “entendemos por qué hay personas que después de comer necesitan descansar, mientras otras, teniendo la misma oportunidad de dormir la siesta, no lo hacen, incluso aunque lo intenten no lo consiguen”.

Y es que dormir la siesta está determinado en parte por nuestros genes, añade esta científica, quien apunta que la genética también ayuda a comprender por qué para algunos la siesta es beneficiosa y para otros no lo es.

“Este estudio sugiere que en el futuro quizás se puedan establecer recomendaciones personalizadas sobre si dormir o no siesta; y sobre la frecuencia o la duración, en función de la genética del individuo”, resume Garaulet.

Nota relacionada: Las siestas de más de una hora pueden ser malas para la salud

La investigación se llevó a cabo analizando bases de datos genéticos y de estilo de vida, relacionados también con otros hábitos del sueño; principalmente se han identificado genes asociados con la duración del sueño, el insomnio y la tendencia a ser un gran madrugador, explica la Universidad española de Murcia en una nota.

El análisis permitió al equipo identificar al menos tres subtipos de personas que, por su genética, tienen más predisposición a dormir la siesta.

Propensión al sueño: hay personas que están predispuestas genéticamente a dormir la siesta porque necesitan más tiempo de descanso que otras.

Sueño ligero: quienes no consiguen un verdadero descanso durante la noche previa y necesitan la siesta para completar dicho descanso.

Y grandes madrugadores: personas con tendencia a despertarse muy temprano y que se valen de la siesta para recuperar las horas no dormidas.

Para llegar a sus conclusiones, los científicos realizaron un estudio genómico completo analizando el ADN de un gran número de personas: se usaron datos del UK Biobank, que incluye información genética de 452.633 personas.

Además, a los participantes se les preguntó si dormían la siesta durante el día ‘nunca/ocasionalmente’, “a veces” o “habitualmente"; el análisis identificó 123 regiones en el genoma humano asociadas a dormir siesta.

Además, un subgrupo de los participantes llevó monitores de actividad, llamados acelerómetros, que proporcionan datos sobre el tiempo que el individuo está en reposo a lo largo del día, lo que puede ser indicador de siesta.

Lea más: Quienes duermen mucho tienen más riesgo de un derrame cerebral

Un resultado interesante, según la universidad, fue que algunos de los subtipos genéticos de ‘dormidores de siesta’ presentaron factores de riesgo para su salud cardiometabólica, como es tener obesidad abdominal y presión arterial elevada, aunque los científicos apuntan que sería necesario hacer una investigación más amplia en estas asociaciones para poder sacar conclusiones definitivas.

Además, según Garaulet, estos resultados se obtuvieron de una población inglesa, con genética y cultura diferente a la nuestra, por lo que es importante replicar los resultados en España antes de llegar a conclusiones y recomendaciones sobre siesta en nuestro país.

“Dormir la siesta es algo controvertido”, señala Hassan Saeed Dashti, del MGH y coautor de la investigación. Mientras que en algunos países en los que las siestas han sido siempre parte de su cultura -como es el caso de España- se está perdiendo el hábito; en otros, como en Estados Unidos, hay compañías que lo están promoviendo como método para mejorar la productividad.

“Creímos que era importante intentar esclarecer los caminos biológicos que determinan por qué dormimos la siesta”, concluye

Más contenido de esta sección
Al menos siete personas murieron y varias resultaron heridas en la séptima noche consecutiva de ataques de Estados Unidos contra Irán, en la sureña provincia de Hormozgán, donde los bombardeos alcanzaron varias vías de comunicación, incluidos un túnel y dos puentes, informaron este sábado las autoridades locales.
La cifra de muertos por el doble terremoto del pasado 24 de junio en Venezuela ascendió este viernes a 5.069, tras sumarse 139 nuevos fallecimientos, informó el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien también detalló que la cantidad de heridos se mantiene en 16.740.
La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió este viernes de que se acerca la “hora cero” para una posible operación contra las unidades navales del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) desplegadas en las aguas de la región, en medio de una creciente escalada entre las partes.
Un terremoto de magnitud 7,4 se registró este viernes en el sur de México, con epicentro en la Ciudad Hidalgo (estado de Chiapas), cerca de la frontera con Guatemala, sin que por el momento las autoridades hayan informado de víctimas mortales o daños graves.
Con cerca de 3.000 muertes, la región parisina registró más del doble de la mortalidad usual durante la excepcional ola de calor de finales de junio, informó el viernes la Agencia Nacional de Salud Pública en un nuevo balance.
La secretaria de Estado de Comercio de España, Amparo López Senovilla, afirmó este jueves que su país está dispuesto a ayudar a Brasil para que “pueda aportar las garantías de trazabilidad” y así lograr levantar el veto a su carne impuesto por la Unión Europea (UE).