Doña Valeria de Florentín, oriunda de Ypejhú, Departamento de Canindeyú, manifestó que pidió al niño Jesús para tener su casa propia y luego de un año de ese pedido, ya pudo disfrutar de su propia vivienda en Lambaré, Departamento Central.
En conversación con Telefuturo, mencionó que como promesa al niño Jesús empezó haciendo un pequeño pesebre, y luego fue comprando piezas más grandes.
Cada 8 de diciembre se reúne con toda su familia para armar el pesebre para esperar la llegada de la Navidad.
Manifestó que cada Noche Buena se reúne en familia a rezar con todos sus hijos y cada uno lleva su imagen del niño Jesús a su casa.