Nacido y criado en la localidad de San Antonio, don Albino festejó este día histórico rodeado del cariño de sus 10 hijos e hijas, además de vecinos y amigos que se acercaron hasta su hogar para acompañarlo y rendirle homenaje.
La celebración se vivió como un encuentro profundo, donde el afecto y la memoria compartida fueron protagonistas.
A pesar de haber alcanzado un siglo de vida, don Albino continúa dando ejemplo de fortaleza y constancia. Con orgullo comentó que aún trabaja en la chacra, especialmente con las ramas de mandioca, manteniéndose activo y en permanente contacto con la tierra que lo vio crecer y sostener a su familia.
Al recordar su trayectoria, mencionó también su paso por el rubro de la pesca, etapa en la que el caldo de pescado formaba parte esencial de su alimentación.
Asimismo, evocó con cariño los alimentos tradicionales que marcaron su vida, como el manduvi ku’i (maní molido), el avatî maimbe y el jopara, sabores que reflejan la identidad y la cultura del pueblo. La celebración estuvo acompañada de música, anécdotas y sonrisas.