Como todo tiene que ser dicho por su nombre y algunos nombres o términos no significan lo mismo de una persona a otra, es que prácticamente todos tenemos un diccionario personal en la cabeza. Nuestro entendimiento se mueve, entonces, por esos caprichosos parámetros que confunden muchas veces, por eso el mundo anda como anda. Paso a enumerar mi diccionario personal, con algunas palabras o pequeñas frases y lo que significan para mí, o sea, algo más de lo que dicen. Por ejemplo:
Son traidores: No están con nosotros.
Magnánimos: Los que se alzan el sueldo por decreto y después dicen que no les alcanza.
Muralla China: Si se la hubieran dado a los políticos latinos la construcción, en 1660, todavía estarían discutiendo si vale la pena.
Conversatorio: Gente que cree saber algo que otro no sabe y que por tal motivo debemos pagarle por ello.
Parlasur: Arte que consiste en hablar de todo y no hacer nada.
Simpatía: Eso que los empleados estatales odian compartir con los contribuyentes que deben atender.
Logros: Hay varios senadores que a lo único que han llegado es a ser cenadores.
Pobres: Son los que no se conforman con lo que no tienen.
Experiencia: Eso que ahora sabés hacer perfectamente, pero la tecnología ha cambiado y ya no sirve para nada.
Lujo: El que come algún plato sofisticado y caro sin tener hambre.
Lamento: Algo que sucede el día después de un vencimiento o del olvido de los papeles cuando te los exigen para algún trámite.
Prórroga: Sedante para otro vencimiento.
Desinterés: Extraño fenómeno que les pasa a los políticos con las promesas que hicieron en las elecciones.
Absurdo: Llegar tarde a un lugar donde uno no ha sido invitado.
Vergüenza: Algo que muchos han perdido hace ya tiempo y no les interesa recuperar.
Arena política: Campo de batalla de los voraces o caja para que gatos oportunistas hagan sus necesidades.
Adorno: Ese señor, señora o señorita que está detrás de un mostrador y no sabe para qué.
Como sociedad en mucho nos parecemos, pero a algunos les falla la cabeza, como a mí, que estoy siempre al borde, hablando de cualquier cosa, cuando hay temas tan importantes para debatir.