El comisario Germán Chena se refirió a la polémica detención realizada en la víspera por el personal a su cargo, de la Comisaría 3ª Metropolitana, para detener a un hombre denunciado por el supuesto hurto de una riñonera con G. 4 millones, en el interior de un edificio del microcentro de Asunción, ubicado frente a la Plaza Uruguaya, donde reside el detenido, identificado como Marciano Germán Heinecke Argüello, de 29 años.
El procedimiento despertó la indignación de los vecinos del lugar y la ciudadanía en general, que se manifestaron en redes sociales, por un lado, por haber ingresado supuestamente sin orden previa al lobby del lugar y, por otro, por la vehemencia y por la portación de armas de fuego frente a un niño.
Germán Chena primeramente confirmó que existió una denuncia de un ciudadano de nacionalidad cubana, que expresó, supuestamente de manera literal, a uniformados de su comisaría: “Ese sujeto de remera verde me robó recientemente”.
Dicho señalamiento enmarcó el hecho como flagrancia, según el comisario, con base al artículo 239 del Código Procesal Penal, sobre la aprehensión de personas, que en su inciso 1 menciona, “cuando sea sorprendida en flagrante comisión de hecho punible o cuando sea perseguida inmediatamente después de su comisión; se entenderá que existe flagrancia cuando el autor del hecho punible sea sorprendido en el momento de intentarlo o cometerlo, o inmediatamente después, o mientras es perseguido por la fuerza policial, por la víctima o por un grupo de personas”.
El artículo 188 señala las excepciones en los allanamientos de recintos privados y, en su inciso 2, faculta a los agentes policiales a ingresar “cuando el imputado, a quien se persigue para su aprehensión, se introduzca en una propiedad privada”.
Nota relacionada: Cuestionan a policías por quitar armas de fuego frente a un niño para detener a un hombre en Asunción
La opinión del comisario
Sin embargo, el comisario también señaló que el procedimiento no representó un atropello del lugar. “El edificio tiene puerta eléctrica y se cerró tras el ingreso del autor. Posteriormente, el administrador abrió la puerta y pasamos”, expresó Chena.
También opinó que, supuestamente, “el edificio es un lugar público” y que lo que en realidad representa propiedad privada son “los departamentos dentro del edificio, (que) son particulares”.
El administrador del edificio, Iván Espinoza, sin embargo, expresó su preocupación por el accionar policial. “Lo que queremos dejar en evidencia es el actuar de los personales que han atropellado la entrada. Bajo ningún momento alertaron por qué estaban ingresando. Solamente entraron a punta de pistola, nos apuntaron, gritaron. Cuando reclamamos el porqué ingresaban, nos dijeron que podían actuar de esa forma, que estaba bien lo que estaban haciendo”, señaló.
📌 Detuvieron a un hombre en un edificio de Asunción
— NPY Oficial (@npyoficial) November 12, 2025
♦️ Los policías fueron escrachados por la forma en que actuaron.
📱 Seguinos en nuestro canal de WhatsApp: https://t.co/RTjLzhah2C#NPY #NosConecta pic.twitter.com/JK55KuwbCf
Todo, frente a un niño
El comisario reconoció que el procedimiento tuvo que realizarse frente a un pequeño niño, el hijo del administrador del departamento, aunque señaló que el horario de la detención, cerca de las 16:00, hizo de que la situación fuera “atípica”.
“Ahora, el horario, 16:00, 16:30, aproximadamente. La gente sale de su casa, de su oficina y está llegando a su confort o saliendo a recrearse. Y, justo en ese ínterin, apareció una criatura en recepción, y eso la gente está objetando. Acepto, pero es un caso muy atípico”, dijo Germán Chena, quien en todo momento defendió el proceder de los uniformados.
El comisario desconocía que el niño se trataba del hijo del administrador, y buscó plantear "¿dónde está el papá o la mamá de la criatura?, porque a la criatura se la ve sola y el recepcionista le está agarrando conforme al circuito cerrado”. Pero le respondieron que se trataba del hijo del trabajador, a lo que se desentendió y respondió que “la investigación está a cargo de la Fiscalía”.
“Hoy, cuando se bajó, preguntó si había policías”, contó el padre del niño sobre el susto que sufrió su hijo.
La descripción del hecho
El comisario también comentó que los agentes de la Comisaría vieron que el ahora detenido tenía “un objeto negro en la mano” que corroboraron después de la detención que se trataba de una picana eléctrica. “Probablemente, que estaba utilizando durante los hechos que estaba realizando, no sé, una manera de decir, o, en todo caso, como defensa, que no se descarta”, dijo.
Chena insistió en que existió una denuncia y comentó que este miércoles, tras la viralización de los videos a través de medios de comunicación y redes sociales, otro ciudadano, esta vez un paraguayo, denunció que el mismo sujeto le había robado el pasado sábado, supuestamente.
El detenido debe declarar este miércoles ante el Ministerio Público.
Diferente versión de familia y amigos
Un vecino del departamento, identificado como Ulises, amigo del detenido que también declaró ante la Fiscalía, dio una versión con un trasfondo anterior que modifica lo relatado por los policías y pone en duda la supuesta flagrancia.
Según él, la situación empezó con un cuidacoches de la zona que les exige el pago por el estacionamiento, lo que ellos no consideran, ya que son vecinos del lugar. El hecho fue escalando al punto de que, supuestamente, el cuidacoches pinchó la rueda del automóvil de marca Mercedes Benz del detenido, frente a la caseta de un guardia de seguridad de nacionalidad cubana, supuesto amigo del cuidacoches, quien finalmente realiza una denuncia por el robo de la riñonera con los G. 4 millones, que no se le encontró a Heisecke.
“Esto viene acarreando de días anteriores. No es la primera vez, con el “chespi” en cuestión (sic). Es de larga data. El viernes le pincharon la rueda. Mandó a reparar. Al día siguiente, este le reclama al guardia que estaba frente a su caseta donde pincharon, en presencia de él, porque él estaba en el lugar de los hechos cuando este ‘chespi’ en cuestión pinchó. Porque no le pagaba supuestamente el estacionamiento, siendo que son residentes del edificio que estaba al lado”, relató Ulises, el vecino.
Aseguró, además, que el guardia y el cuidacoches son amigos.
“El tema de la riñonera, que se cayó, fue el martes, cuando se procedió a la aprehensión del señor Germán Heinecke, cuando él lo encontró en la Plaza Uruguaya y le reclamó sobre por qué no se hacía cargo de los daños que le hizo a su Mercedes porque estamos hablando de un Mercedes Benz. Le rompió el parabrisas”, denunció.
Solicitarán sumario administrativo
“Vamos a acompañar un pedido para abrir un sumario administrativo para ver quiénes realmente fueron las personas involucradas en este operativo. Nosotros ahora vamos a solucionar por nuestra cuenta lo que fue la cuestión del supuesto hurto, del que lo están acusando. Llegamos a un acuerdo con la víctima, con el guardia, vamos a solucionar por esa parte, y vamos a ver para pedir para ver el actuar de los policías”, explicó.
Sostuvo además sobre lo “cuestionable” del comportamiento de la Policía y el procedimiento y denunció que, el martes, “el subcomisario dijo que él estaba a cargo del procedimiento y que el procedimiento se hace como él quiere”.
Indignación e impotencia por el caso
Fiorella, la hermana de Marciano Germán, expresó que se siente indignada por la manera en la que se procedió y sobre el actuar de los cuidacoches.
“Yo siento impotencia porque yo también trabajo en el centro y soy testigo de que muchas veces somos intimidados por los cuidacoches. Porque si no le pagamos, sí o sí nos rayan los autos o nos sacan algo. Me siento impotente por cómo le sacaron a él. En vez de actuar de una manera adecuada, hicieron ese procedimiento”, expresó la mujer.
Aseguró que el hermano reside desde hace casi dos años en el departamento y que nunca tuvo problemas y destacó el “cariño” de los vecinos y amigos para con él, presentándose todos a la Comisaría y asistiendo como podían.
“Espero que se esclarezca y se pueda sumariar a los oficiales que no actuaron de manera correcta”, sentenció.