En el marco del Llamado MOPC Nº 24/2025, para el Diseño, Construcción y Mantenimiento del Hospital General de Asunción-Ad Referéndum, el comité de evaluación de ofertas resolvió desestimar la propuesta más baja, en atención a criterios fijados a través de una consulta en el portal del Sistema de Contrataciones Públicas (SICP), según denuncia.
La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) inició una investigación a raíz de la denuncia presentada por el Consorcio Yvaga. La DNCP suspendió la licitación con la apertura de la investigación asignada con la Resolución DNCP 2328/25 del 8 de agosto de 2025.
Los montos ofertados por los participantes fueron los siguientes: Consorcio Yvaga: G. 386.900 millones. Consorcio GHA: G. 466.945 millones. Consorcio Salud Asunción: G. 479.972 millones. Y, finalmente, Consorcio Hospitalario Asunceño: G. 495.384 millones, según el dictamen del comité de evaluación de ofertas.
La propuesta de Yvaga resultaba aproximadamente unos USD 10 millones (G. 80.000 millones) más económica que la del oferente finalmente adjudicado. La adjudicación fue otorgada al Consorcio GHA (Constructora Isacio Vallejos SA-Benito Roggio e Hijos SA-MM SA) por G. 468.000 millones. En precio de referencia, el MOPC había estimado G. 365.000 millones.
Motivos de la descalificación: uso de una consulta
De acuerdo con el dictamen del comité de evaluación, la propuesta del Consorcio Yvaga no cumplió con los requisitos de experiencia clave en obras.
En la página 2.900 de su documentación, Yvaga declaró como experiencia una planta de tratamiento de agua para centro de hemodiálisis, pero esta no correspondía al mismo hospital declarado como obra principal.
Según consta en el análisis jurídico-comparativo del proceso, el Pliego de Bases y Condiciones (PBC) permitía acreditar experiencia en distintos contratos hospitalarios ejecutados entre 2015 y 2024, así como la participación de subcontratistas especializados para determinados sistemas.
No obstante, en el proceso de licitación, se ingresó en el periodo de consultas, la Consulta 33, que planteaba contar con experiencia en contratos distintos, esta consulta fue respondida por la contratante como que era necesario que ambas obras sean del mismo contrato, hecho que no aparece en el PBC.
Es este criterio el que toma el comité de evaluación para descalificar la propuesta de la oferta más baja. Hecho que, según la norma de la DNCP y la denuncia de los oferentes, se da en contravención de lo establecido en las leyes de contrataciones que establecen que se debe juzgar según lo establecido en el PBC, y si se dieran cambios, estos deben establecerse a través de una adenda.
Para la adenda, se estipula la presentación del nuevo criterio de evaluación unos seis días hábiles antes de la presentación de las ofertas.
El dictamen aclara que, este criterio, no fue producto de una interpretación discrecional, sino que se basó en la respuesta oficial a la Consulta Nº 33 publicada en el SICP.
En esa respuesta, la convocante estableció que todas las instalaciones requeridas debían estar comprendidas en el marco de un mismo hospital, convirtiéndose en la regla aplicada por el comité para la evaluación de las ofertas. Y consta que no se instituyó adenda alguna al respecto.
¿Cuánto costará el hospital?
Con la posible adjudicación del Gran Hospital de Asunción, de 38.000 m² por G. 486.000 millones, el Estado abonaría un equivalente a USD 1.660 por m², lo que representa finalmente un 87% de incremento en comparación con el Gran Hospital del Sur, que cuenta con las mismas dimensiones. Con esto también se superan ampliamente los valores históricos de obras similares.
En 2019, el Gran Hospital del Sur, con una superficie proyectada de 38.000 m², fue adjudicado por G. 209.000 millones. Al cambio de ese año, con el dólar a G. 6.200, el costo se calculaba en USD 887 por m².
Dos años después, en 2021, el Gran Hospital de Coronel Oviedo (20.000 m²) fue adjudicado por G. 151.000 millones, lo que arrojaba un costo de USD 1.161 por m², con el dólar a G. 6.500.
La diferencia ya era notoria: en apenas dos años, el precio por metro cuadrado aumentó un 30%, sin que existan explicaciones claras sobre mejoras en los estándares constructivos o cambios de tecnología médica que justifiquen tal incremento.