Economía

Desaceleración obliga a Hacienda a analizar tope para gastos superfluos

Ante la caída en el consumo y su impacto en la recaudación tributaria, la cartera fiscal está revisando el presupuesto estatal y estudia limitarlo. Compras y viáticos están en la mira.

La desaceleración económica está sacudiendo también al Estado y desde el Ministerio de Hacienda ya están revisando las implicancias que la coyuntura actual puede tener en el Presupuesto General de la Nación (PGN).

El viceministro de Administración Financiera de la cartera, Óscar Llamosas, indicó que la retracción está empezando a generar impacto en los ingresos tributarios, que no están creciendo al ritmo proyectado para cubrir las necesidades del plan de gastos público.

Es que si bien, la recaudación de la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET) registra un crecimiento del 15,3% al cierre del cuatrimestre, los ingresos de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) presentan una caída del 4,2%. Esto hace que en general el aumento promedio sea entre el 4% y 5% con respecto al 2018, pero menor al 7% previsto a inicios de año (ver la infografía).

A estas estadísticas se suman la sanción de leyes de emergencia para varios departamentos por las inundaciones que suman G. 20.000 millones, lo que también obliga a asignar los recursos extras de forma prudente, agregó Llamosas.

Alternativas. Ante este panorama, el subsecretario de Estado recordó que el decreto que fijó el plan financiero a inicios de año, daba la potestad a Hacienda de revisar los gastos de acuerdo a la coyuntura económica.

En ese sentido, adelantó que la principal alternativa que está siendo estudiada es la posibilidad de colocar un tope al PGN.

Explicó que si bien los gastos sociales, salariales o las inversiones no serán recortados por sus implicancias, sí pueden ser limitados otros gastos considerados como superfluos, entre los que se encuentran las compras de vehículos, equipamientos y pasajes, así como la asignación de viáticos.

“También estamos analizando, en caso de que la decisión sea no topear, hacer un redireccionamiento de estos gastos. Es decir, que sean reasignados a otros rubros según la necesidad prioritaria. La idea es que las nuevas medidas sean aplicadas desde julio”, expresó Llamosas.

Sin tope. Luego de 5 años, el Ejecutivo había decidido a inicios de año no topear el PGN, ya que en el tratamiento del plan de gastos, el Congreso respetó en general la estimación de ingresos y no infló el gasto total. No obstante, dejó establecido que esta medida podría ser revisada por Hacienda según la coyuntura.

El Gobierno venía utilizando en los últimos años el plan financiero para limitar los gastos debido al aumento de la rigidez presupuestaria.

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Varios sectores están siendo golpeados
La desaceleración económica viene afectando a varios sectores, por lo que urgieron al Gobierno medidas para contrarrestar la coyuntura actual.
La tasa de desocupación subió del 5,6% al 6,9% entre el cuarto trimestre del 2018 y el primero de este año, mientras que las ventas disminuyeron hasta 16,6%, de acuerdo con los datos oficiales. Además, el BCP informó que la refinanciación de las deudas creció 23,2% ante el bajón económico.
En un informe dado a conocer días atrás, Dende redujo de 3% a 1,9% su estimación de expansión del PIB para el 2019. Incluso, el BCP analiza reducir su proyección de crecimiento.



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