Don Moisés tiene 84 años y conoció a doña Victoria, de 80, en el mismo lugar donde fue a parar, en un albergue para adultos mayores. Allí se conocieron y desde el primer momento él quiso relacionarse con ella.
Con un “Nde porã”, don Moisés logró acercarse a su amada y fue a fuerza de piropos que pudo vencer la resistencia de doña Victoria. La historia culminó con la boda de ambos.
La emotiva ceremonia se realizó en la misma institución donde se conocieron. Los días para don Moisés y doña Victoria serán distintos gracias a la compañía, pues entendieron que el amor es, finalmente, una tregua con la soledad.