La abogada María Gloria Núñez, defensa del condenado Ramón González Daher, manifestó un rechazo enérgico ante las afirmaciones de la abogada renunciante en la defensa del luqueño, Raquel Talavera, quien tildó las estrategias de la actual representación legal de “maniobras oscuras y peligrosas”.
La actual defensa subrayó que el ejercicio del derecho no se basa en adjetivos ni en narrativas mediáticas. Las acciones aplicadas en la causa corresponden a actos estrictamente procesales que se ajustan de manera estricta a la Constitución Nacional y a las leyes vigentes de la República.
“Rechazo categóricamente las afirmaciones vertidas por la abogada penalista saliente, quien ha calificado mis estrategias procesales como ‘maniobras oscuras y peligrosas’”, resalta parte de un comunicado de la abogada Núñez.
Además, resalta que el uso de denuncias infundadas y argumentos subjetivos por parte de la colega saliente constituye una estrategia para ocultar sus propias falencias jurídicas.
“Quienes pretenden descalificar el trabajo ajeno mediante denuncias infundadas o argumentos subjetivos, recurren a estas estrategias únicamente para desviar la atención de sus propias ‘falencias’ jurídicas. En este proceso, ciertas posturas imprecisas han actuado como un verdadero ‘palo en la rueda’, entorpeciendo y dilatando innecesariamente el correcto avance del trámite judicial en perjuicio directo del debido proceso”, señala el comunicado.
La profesional remarca que los tribunales y los expedientes judiciales son el único ámbito válido para litigar y ratifica que el derecho a la defensa se ejerce con solvencia y respeto, rechazando cualquier intento de forzar debates mediante el descrédito profesional de los colegas. Aseguró que mantendrá su trabajo con objetividad, firmeza y estricto apego al derecho procesal.
“Mi prioridad es garantizar una tutela judicial efectiva, respondiendo a cada traba procesal con argumentos jurídicos sólidos y con la transparencia que me caracteriza en los tribunales, que es el único ámbito donde se debe litigar. El derecho a la defensa se ejerce con solvencia y respeto en los expedientes judiciales, no intentando forzar el debate a través del descrédito profesional de los colegas”, expresa el escrito.