La abogada Raquel Talavera presentó su renuncia de forma indeclinable a la defensa del ex dirigente deportivo luqueño Ramón González Daher, condenado a 15 años de cárcel por usura, lavado de dinero y denuncia falsa, además de su hijo, Fernando González Karjallo, sentenciado a 5 años de encierro por usura.
Talavera, quien ejercía la representación legal de padre e hijo en la causa donde fueron condenados por usura, denuncia falsa y lavado de dinero, alegó que su renuncia se debe por “razones de ética y decoro profesional” por lo que decidió apartarse del caso.
En un escrito presentado ante la Justicia, la profesional explicó que tomó la decisión debido a profundas discrepancias con las estrategias procesales adoptadas por otras dos abogadas que comparten la defensa de los condenados. Según argumentó Talavera, las acciones de sus colegas constituyen “maniobras oscuras y peligrosas” que ella no comparte ni convalida ese tipo de procedimientos, advirtiendo además que estas prácticas perjudican de manera directa los intereses de sus propios defendidos.
Además de Talavera, en la defensa de RGD y su hijo tomaron intervención las abogadas Carolina González (nuera de González Daher) y María Gloria Núñez, quienes el pasado 12 de agosto, habían presentado una denuncia de supuesta amenaza de muerte contra Ramón González Daher, quien guarda reclusión en el Centro de Reinserción Social Martín Mendoza de Emboscada.
Ante esta situación, las profesionales solicitaban medidas urgentes de protección y que sobre la denuncia contra sus defendidos tome intervención el Ministerio Público.
El escrito de renuncia de Talavera también aclara que “el abogado debe ejercer su ministerio con dignidad e independencia y debe a sus representados una lealtad exclusiva y excluyente, que no admite ser contrariada, condicionada e interferida. Cuando circunstancias ajenas a su voluntad le impiden honrar ese deber, la ética profesional no solo autoriza el apartamiento: Lo impone, antes que convalidar con su presencia actuaciones que estimas lasivas para quienes tienen el deber de proteger”.
amenaza. El pasado 12 de agosto, la defensa del condenado González Daher denunció amenazas de muerte vía telefónica que recibió el interno. Una persona que se identificó como Sebastián Marset, lo amenazó con que lo iban a matar a él dentro del Penal Martín Mendoza, y también de que iban a realizar un atentado contra su domicilio en la ciudad de Luque. La presentación se hizo a través de las abogadas Núñez y González, quienes ampliaron el pedido de tutela jurisdiccional y denunciaron como hecho nuevo las amenazas de muerte.