Por: Fátima Schulz Vallejos / Fotos: Javier Valdez
La era del conocimiento y la facilidad para acceder a la información han permitido a las personas formar paradigmas más claros sobre determinados temas. Es así que el vegetarianismo se ha plantado con más tesón en la sociedad paraguaya, generando el boom de la comida sana, el cuidado de la naturaleza y la salud, y la protección de los animales y el ecosistema. Hoy ya no es impensable ir a un restaurante y pedir opciones vegetarianas o veganas para comer, como ocurría años atrás.“Cuando empecé, hace más de tres años, era muy difícil encontrar lugares de comida hecha. Estaban los ovolactovegetarianos, pero sobre veganismo se sabía poco y nada en el país, entonces, además de incursionar en una búsqueda por los locales orientales, iba a las góndolas de los supermercados y leía las etiquetas de los productos. Fui elaborando un archivo bastante completo y decidí crear el grupo Veganos, para facilitar a los interesados en seguir esta tendencia. Actualmente no solo hay góndolas exclusivas para nosotros en los negocios, también existen emprendimientos que apuestan a la comida sin ingredientes de origen animal. Aparte, la gente está más abierta, las redes sociales y la prensa también ayudaron muchísimo”, comenta Claudia Adorno, creadora del movimiento Veganos del Paraguay.
¿Moda o conciencia?
Así como las causas, las historias también abundan, como el caso de Carmen Romero, que si bien nunca fue muy carnívora, hace tres años decidió volverse vegetariana. “Recuerdo que cuando era chica comía guiso y separaba los pedazos de carne al borde del plato o le quitaba el relleno a la empanada de carne”, señala. Esta anécdota, que en principio causa gracia, es la primera que le viene a la mente cuando rememora los inicios de su alejamiento de este componente. Si bien la decisión de dejar completamente el consumo de carne fue por motivos de salud —tenía presión alta y colesterol—, decidió llevar una dieta estricta eliminándola de su alimentación. “Empecé dejando los asados y, de a poco, los embutidos. Además, coincidió con que un día vi un video de Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, por sus siglas en inglés), que mostraba cómo sufrían los animales para llegar a nuestro plato. Entonces también se fueron sumando cuestiones filosóficas y de ética, cuando empecé a leer sobre toda la explotación que generan estas industrias. Es por ello que hace un año y medio también decidí dejar el pollo y el pescado”, añade. “Además de alimentarme más sano, anualmente me hago los análisis completos y, según palabras textuales de mi doctora, mis resultados son equilibrados”, finaliza.
Hay experiencias que pueden cambiarle la vida a un ser humano, y en el caso de Claudia, este acontecimiento vital se dio al ver un video en YouTube, en el que un activista vegano llamado Gary Yourofsky explica los beneficios que aporta a la salud el no consumir animales y derivados, además de mostrar imágenes de los mataderos. “En ese momento decidí que nunca más iba a comer nada que viniera de un animal, que no iba a participar de esa crueldad solo por darle el gusto a mi paladar. Ese video, de una hora y 10 minutos, me cambió la vida”, recuerda ella, vegana desde hace tres años y medio y abogada especializada en derecho de los animales.
Para Claudia, más que un estilo de vida saludable, lo suyo se trata de una postura ética que va mucho más allá de la alimentación sana y que se extiende a otros ámbitos de su vida: no usa cueros, pieles, seda, ni lana. Tampoco productos que hayan sido testeados en animales ni asiste a lugares donde se utilice a estos seres vivos como entretenimiento. Esta postura, cuestionada por muchos, por considerarla extremista, suma seguidores en el país y en el mundo.
El país de la carne
Si bien es cierto que existen algunas patologías en las que el consumo de carne debe verse reducido, como pueden ser insuficiencias renales agudas o crónicas, ácido úrico elevado, cáncer de estómago e intestinos, entre otras, hay muchas razones para inclinarse por una alimentación más eco friendly. Ya sea por salud o por gusto, por ética o religiones como el budismo o hinduismo, por moda o por motivos espirituales, pareciera ser que plantearse ser vegetariano en el país de la carne suena como mucho a una utopía, aunque más del 50% de la población padece de sobrepeso y obesidad y solo el 15,3% consume la cantidad ideal de frutas y verduras necesarias para el organismo.
Cuando comenzó a plantearse sobre el consumo de animales, Laura Ferreira, chef vegana mejor conocida como Pink Cow, se sintió completamente sola en sus pensamientos. “Un día me empecé a plantear por qué comemos animales muertos y cuál era la necesidad de hacerlo. Nunca tuve una enfermedad que me llevara a tomar la decisión de no comer más carne, simplemente sentí un llamado interno y me empecé a sensibilizar mucho más con las cosas, incluso a la hora de ir al supermercado y decidir comprar algo. Te hace cambiar tu punto de vista y pensar mucho más en las cosas. Yo no voy por el mundo solamente defendiendo animales, para mí es un todo, me ayudó a generar un contacto humano más lindo, además de alimentarme mejor”, reconoce.
El caso de Andreas Baumann, sin embargo, sí está relacionado con la salud. Buscando alternativas, hace tres años se encontró con el vegetarianismo, luego de que el médico le recetara medicamentos de por vida. “Ni bien modifiqué mi alimentación, empecé a notar los cambios. No volví a tomar remedios para la presión alta y comencé a dormir mejor. Y desde luego que me sensibilizó en mi empatía con los animales”, recuerda el joven que hace dos años también se volvió vegano y hoy se dedica a la cocina saludable. Anécdotas le sobran, como cuando le festejaron su cumpleaños con un asado y una gran torta llena de merengue. “Mi gente me conoce y sabe que siempre ando con mi tupper, así que ya no se preocupan por cocinarme”, añade entre risas.Un menú veggie
Mucha polémica genera el tema de las proteínas y otros nutrientes en una dieta vegetariana. Es por eso que el nutricionista Israel Mérida resalta algunas cosas que no pueden faltar en la alimentación. “Comemos proteínas, pero digerimos y asimilamos aminoácidos, y en los vegetales encontramos los esenciales para el cuerpo. Además, existen alimentos vegetales que poseen cantidades superiores de calcio a los alimentos tradicionales, por ejemplo, el sésamo, comino, orégano, perejil, etcétera. También la miel negra, los porotos y las verduras verde oscuras son buenas fuentes de hierro. En realidad, todos los alimentos de origen vegetal son importantes en igual medida, lo ideal es variar la alimentación, mantener una dieta balanceada y llevar un estilo de vida lo más saludable posible”, afirma el profesional.Tendencia en ascenso
Las dietas vegetarianas y veganas pueden ser muy saludables, si están diseñadas por un experto en el tema con el aporte correcto de cada uno de sus nutrientes y la suplementación adecuada. Con esto no se dice que el consumo de carnes y derivados sea perjudicial, pero en exceso y con la falta de otros nutrientes importantes sería difícil mantener un equilibrio saludable. “Quien desee cambiar su alimentación, debe buscar un nutricionista que le guíe en la transición para evitar desequilibrios. La clave es la información, y hoy eso abunda. Una persona que opta por una alimentación más sana puede ser capaz de mantener un peso saludable y así lograr un estado de salud equilibrado”, finaliza el nutricionista.“Si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todo el mundo sería vegetariano”, es la frase inmortalizada por Paul Mccartney, uno de los principales referentes del activismo por los derechos animales y la vida vegetariana desde 1975. Algo de razón tendrá. Y basado en la experiencia de los vegetarianos del mundo, parece ser una buena opción. ...................................................
Tipos de vegetarianismo
● Vegetariano estricto o vegano: no utiliza ni consume nada que provenga de un animal, solamente alimentos de origen vegetal.● Lactovegetariano: no consume carnes ni huevos, pero sí productos lácteos.
● Ovolactovegetariano: su alimentación consiste en productos vegetales, lácteos y huevos.
● Apivegetariano: a su dieta vegetariana le suma la miel.
● Crudivegano: sigue una alimentación vegana en la que se consumen productos crudos, sin cocinar.
● Frugívoro: solamente se alimenta de frutos, generalmente crudos y de estación.
Lugares donde comer
● Be Okay: Hassler esq. Cruz del Chaco. Tel.: (021) 327-5667.
● Pink Cow: Manduvirá 485 casi 14 de Mayo. Tel.: (021) 451-071.
● Naturalísimo: (0971) 397-101.
● Veggie Flow: Rodríguez de Francia 710 casi Antequera.
E-mail: veggieflowpy@gmail.com.
● Combitos: Legión Civil Extranjera 436. Tel.: (021) 615-417.
● Alma Zen: Cerro Corá 1736 casi Rca. Francesa. Tel.: (0984) 978-763
● La Vida Verde: Austria 1.510 entre San Martín y O’Higgins. Tel.: (021) 661-570.
● Nat Salud: Pettirossi 443 casi Perú. Tel.: (021) 223-810.
● Natural Manjari: Chile 645 casi Gral. Díaz. Tel.: (021) 491-611.
● La Nutrivida: Víctor Haedo 638 casi 15 de Agosto. Tel.: (021) 452-975.
● Al Capone: Perón casi Félix Bogado. Tel.: (021) 303-838.
● Shiva Lounge: Flores Cantero 289 esq. Abente Haedo. Tel.: (0982) 457-210.
● Casa Mía: Pdte. Franco casi Ayolas.
● Camino Verde: Cerro Corá 1.736 casi Rca. Francesa. Tel.: (0984) 978-763.
● Rotisería Salus Vitae: José A. Flores 3.407 casi Solar Guaraní. Tel.: (021) 222-181.
● Green Flash: Incas 3.616 casi Quebracho. Tel.: (0981) 700-555.
● El Bolsi: Estrella 399 esq. Alberdi. Tel.: (021) 491-841.
● Full House: Pa’i Pérez 690 casi Herrera. Tel.: (021) 227-564.
● Fenicia: 5.ª Avda. 980 casi EEUU. Tel.: (021) 370-250.
● Little India: Venezuela 973. Tel.: (0991) 855-063.
● Lomitería Arabia: Mcal. López 5.615 c/ Coronel Escurra. Tel.: (021) 606-833.
● Monte Líbano: Brasilia casi España. Tel.: (021) 220-536.
Mitos frecuentes
● Solo en productos de origen animal se encuentran las proteínas necesarias.
Casi todo alimento posee proteína: lechuga (1.4%), chauchas (1.8%), leche entera fluida (3.3%), arroz integral (7.5%), huevo entero (12.5%), poroto negro-feijão (21.3%), lentejas (24.6%), poroto de soja (36.5%). El lomo tiene 19.6% de proteína. Manteniendo una alimentación balanceada es imposible que falten proteínas.
● Las plantas también sufren.
No hay razón alguna para creer que las plantas sienten dolor, ya que carecen de sistema nervioso central, extremidades nerviosas y cerebro.
● La comida vegetariana es aburrida.
Si desayunas café con leche, manteca y pan; almuerzas fideos con lechuga y carne; meriendas cocido con leche y facturas, y cenas pizza, eso es comida aburrida, porque el día entero consumiste harina blanca de trigo y derivados lácteos, sin incluir los demás nutrientes que no están en esos productos, como vitaminas, minerales, antioxidantes o fibras dietéticas. Comer todos los días los mismos productos alimenticios es un error nutricional grave muy común.
● Esta clase de comida es cara.
Depende de dónde y qué se compre. Para ser vegetariano no necesitas vivir de almendras y productos importados. Por ejemplo, el maní con miel negra es un alimento tradicional de nuestro país muy nutritivo. Las verduras y frutas tienen menos impuestos que los demás productos y los granos integrales cuentan con precios accesibles. Los alimentos de estación son más económicos, sabrosos y nutritivos.
● Ser vegetariano es sinónimo de ser flaco y anémico.
No todos los veganos y vegetarianos comen de forma saludable. Se puede ser vegano comiendo productos no nutritivos, como pan y azúcar blancos, papas fritas, margarina y gaseosas, y se terminará siendo obeso igual.
● La ensalada no llena.
La ensala con mandioca, papa, batata, choclo, avena, porotos y otros alimentos satisface completamente.
● La soja es perjudicial.
Hasta lo bueno en exceso es dañino. Desde hace miles de años, los orientales han comido soja en muchas formas, como miso, salsa, queso (tofu), poroto, leche, etcétera, y tienen menos problemas de salud que los occidentales.