Las deportaciones por arrestos en Estados Unidos, desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, se elevan a 540.000, según un reportaje publicado por The New York Times con base en un análisis de datos federales de diferentes fuentes gubernamentales.
Del total, 230.000 son personas que fueron arrestadas dentro del territorio estadounidense y 270.000 corresponden a las detenciones en la frontera.
Mientras que 40.000 personas se acogieron al programa de Asistencia para la Autodeportación Voluntaria desde la aplicación móvil CBP Home, en la cual los extranjeros reciben un bono de salida de USD 2.600.
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En 2023, la administración Biden deportó a 50.000 personas arrestadas en Estados Unidos, la cifra más alta de su gobierno, frente a las 230.000 ejecutadas bajo el gobierno de Trump. Es por ello que, según The New York Times, el número de deportaciones dentro del país supera los cuatro años del gobierno de Biden.
No obstante, la cifra total de deportaciones en la era Trump es menor en comparación con los dos últimos años de Biden con respecto a las expulsiones de personas en la frontera: 590.000, en 2023; y 650.000, en 2024; dos periodos en los que los cruces fronterizos alcanzaron niveles récords.
Los encargados de las deportaciones
Las deportaciones son realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), encargado de aplicar la ley dentro del territorio, y por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que opera en la frontera, los aeropuertos y otros puntos de cruce. Aunque en algunas operaciones participan ambas agencias.
Asimismo, es importante aclarar que cuando se le impide el ingreso a Estados Unidos a una persona, se podría considerar una repatriación y no una deportación.
LA CBP deportó o denegó la entrada a 120.000 personas; por su parte, ICE deportó a otras 150.000 personas aproximadamente que habían sido detenidas primero en la frontera.
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Alrededor del 14% de estas personas estaban detenidas a la espera de sus procedimientos de inmigración antes de que Trump asumiera el cargo.
The New York también señala que los funcionarios de Seguridad Nacional, que habían reportado más de 622.000 personas deportadas bajo el mandato de Trump, no respondieron las solicitudes de desglose y detalles de esa cifra.
Estas cifras sobre el primer año del segundo gobierno de Trump surgen de estimaciones de datos publicados desde el 20 de enero de 2025 al 20 de enero de 2026, que cubren el periodo hasta el 7 de enero 2026 para ICE y hasta finales de noviembre 2025 para CBP.
Aumentan críticas a la ofensiva migratoria de Trump
Las muertes del enfermero Alex Pretti, de 37 años, quien recibió múltiples disparos por agentes de la Patrulla Fronteriza (CBP), y la muerte de Renee Good, una estadounidense de la misma edad, el 7 de enero, por balazos de la policía de inmigración (ICE), despertaron una fuerte conmoción en Estados Unidos, especialmente en Mineápolis.
El último fallecimiento llevó al gobierno de Trump a suspender a dos agentes implicados en el fatal tiroteo.
Además, el caso del niño ecuatoriano detenido por ICE se volvió un símbolo ante la indignación de los manifestantes que denuncian los métodos de la policía migratoria como brutales.
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Otro contexto que suma al rechazo a la ofensiva migratoria está vinculado con el centro de detención de Dilley, en Texas, que fue clausurado en 2024 y luego reabierto por la nueva administración a principios de año.
Este lugar está en el centro del ojo público después de que más de dos docenas de migrantes recluidos en el edificio decidieron protestar este pasado fin de semana para denunciar las condiciones a las que están sometidos, informó la agencia EFE.
Los migrantes, incluidos menores de edad, salieron al patio del centro de detención y gritaron consignas como “Libertad”, según relató a EFE Eric Lee, un abogado de inmigración que fue expulsado del centro el pasado sábado debido a la protesta.