Como una advertencia de riesgo electoral, el senador de Honor Colorado Gustavo Leite lanzó un pódcast de nombre “O cambiamos o nos cambian” para hacer críticas a los problemas del país y aportar soluciones, porque, según expresó a ÚH, “no todo está bien”.
Leite va a desarrollar en ese espacio posibles soluciones, basadas en el plan que ya presentó ante el Senado en julio pasado cuando retornó a su banca tras renunciar al cargo de embajador de Paraguay ante Estados Unidos, y que propone, entre otras cosas, un recorte de gastosa superfluos de USD 400 millones para destinarlos a salud.
“Hay problemas que se repiten. Instituciones que deben mejorar. Y una ciudadanía que merece vivir mejor”, expresa el senador al anunciar su podcast, que comenzó ayer.
El legislador mantuvo fuertes roces con el presidente Santiago Peña hasta el punto de haber sido convocado por el canciller Rubén Ramírez Lezcano porque desde su cargo de embajador dijo que este Gobierno cobra coimas a los empresarios.
“Las críticas son para todo lo que hay que cambiar, incluso para mí. Nadie se puede enojar por críticas con propuestas”, sostuvo en referencia a lo que va a desarrollar en el pódcast.
En el espacio, el senador anunció que desarrollará el plan que mostró ante el pleno del Senado en julio pasado, que señala que hay montos que deben eliminarse, como viáticos, publicidad del Estado, e incluso sugirió el retiro voluntario de 100.000 funcionarios.
Sobre ese punto, indica que se puede aplicar “un solo programa para achicar el Estado sin conflicto social”, que es el “retiro voluntario incentivado, cierre y fusión de instituciones redundantes y congelamiento del ingreso”.
El legislador cartista sostuvo en su plan que el Estado ya no puede enriquecer a la clase política, y deben endurecerse las sanciones a la corrupción. Además de recortar, indicó que se necesita saldar la deuda, establecer la trazabilidad de los subsidios, crear una ley única de proyectos energéticos e incluso propuso la privatización de la generación de energía, además del fomento al turismo en la frontera y la explotación del gas del Chaco.
De esta manera, Leite refuta a Peña que en su informe ante el Congreso el pasado 1 de julio dijo que Paraguay vive “el mejor momento económico de toda su historia”. Pero Leite insistió en que ya no hay plata, por lo que, específicamente, planteó que “cada guaraní adicional para salud” debe salir de gastos superfluos, no de más impuestos ni deuda, sino de recortar viajes, bocaditos y publicidad para comprar medicamentos.
Interna. Leite es crítico de Peña desde el inicio de su gestión e incluso cuando se trataba el proyecto de control a las organizaciones no gubernamentales se filtró un audio en el que el senador calificaba a los cambios que planteaba el Ejecutivo como “boludeces de Santi”.
En tanto que el presidente nunca confrontó al senador directamente y cuando acusó a su gobierno de cobrar coimas, solo dijo que respeta su opinión.
“Él es una persona que tiene sus opiniones, que no es tímido en expresar y exteriorizar, y nosotros muchas veces hemos tenido diferencias. Él, hoy como legislador con permiso y ya como embajador de Paraguay, también tiene derecho a tener (opinión). No es algo típico que uno esperaría de un diplomático representando a un país, pero entiendo yo que su ánimo está en colaborar, en mejorar y que nosotros como Gobierno hagamos un mejor trabajo”, expresó el mandatario.
Igualmente, Leite solo expresó algunas palabras, no hizo denuncias concretas, por lo que la crítica no tuvo ningún efecto.
Durante la huelga del gremio médico, Leite también cuestionó el manejo del Ejecutivo y le calificó de distante. También indicó que la mala gestión del gobierno en las negociaciones la termina pagando el Legislativo.
Sostuvo que el Ejecutivo no envió ninguna señala política ante la crisis sanitaria y el reclamo de los trabajadores médicos.
Insistió en que no hay mediadores y destacó la ausencia del jefe de Gabinete Javier Giménez, mientras los parlamentarios tenían que reunirse con los manifestantes.