Durante su intervención en la sesión del Senado, Esperanza Martínez expuso lo que definió como una maniobra del bloque oficialista, tras sumarse a los pedidos de informe sobre ueno bank. Para la senadora, resulta inaceptable que el mismo sector que construyó, blindó y apañó durante tres años las reformas financieras que provocaron este escenario, y que ahora intente presentarse como el abanderado de la transparencia para rectificar el rumbo y eludir responsabilidades.
Martínez sostuvo que la actual crisis, que incluye el déficit en materia sanitaria y que los médicos del sector público visibilizaron con su medida de fuerza no es casualidad sino producto de un puntilloso plan.
Según la senadora, el estado del gobierno es el resultado de una estrategia metódica de apropiación del poder económico y político articulada desde la propia cúpula del Gobierno. Este esquema, según denunció, se ha desplegado a través de etapas muy claras e inició apenas arrancó el Gobierno de Peña.
Consideró estratégico, por ejemplo, para detentar el control de los recursos del propio Instituto de Previsión Social (IPS), la apresurada sanción de la Ley de Superintendencia de Pensiones –aprobada en medio de protestas sociales y represión– que a su criterio “abrió las puertas para que los fondos de jubilación del Instituto de Previsión Social (IPS) queden a merced de intereses financieros privados”.
Sumó a esto el conflicto de intereses y “puerta giratoria”, materializado en el traspaso fluido de autoridades entre el Banco Central, la Superintendencia de Bancos, el Ministerio de Economía y entidades financieras privadas, convirtiendo a altos funcionarios en jueces y partes de un negocio millonario.
Esperanza describió como otra pata del plan urdido por el cartismo para dar el golpe a la institucionalidad, precisamente el desbalance institucional con un uso que calificó de abusivo por parte de las mayorías parlamentarias para imponer leyes hechas a medida, neutralizando a los órganos de control como la Contraloría y la Fiscalía para asegurar impunidad.
“Hay que reconocer que son astutos. Avalaron durante tres años de manera sistemática todo lo que se hizo mal y ahora que los resultados son indefendibles, encabezan el proceso de aclaración”. “Es el camino clásico de la captura del Estado por parte de los poderes mafiosos.”, expresó.
Al cierre de su alocución, la parlamentaria recordó los pilares expuestos por la investigadora colombiana Teresa Consuelo Cardona sobre la consolidación de las mafias en la gestión pública: La imposición de un orden jurídico propio, la compra o cooptación del estamento político, la captura del relato nacional y el sometimiento de las instituciones claves.
Consideró como parte clave de este proceso al Ejecutivo que desde su posición se aprovechó del deterioro institucional e hizo uso de la llave para cometer varios excesos.
Nota relacionada: Sin explicación alguna, Senado aprueba pedidos de informe al BCP sobre ueno y otros bancos
Para Martínez, el resultado estaba a la vista ya que desde el mandatario Santiago Peña y también varios de los que gobiernan con él se enriquecieron e hicieron vito del Estado
“Nosotros hicimos una denuncia penal, varios de los senadores y también diputados y diputadas, por el crecimiento de su patrimonio (de Peña), porque él cuando empezó a digitar para que se lleven el dinero público al Banco ueno, él ya era juez y parte y sigue siendo. O alguien cree que está en una posición totalmente independiente”, finalizó.
De un plumazo
Cabe mencionar que la Cámara Alta aprobó sin discusión, varios pedidos de declaración y de informes entre los que se encontraban los pedidos de informes al Banco Central del Paraguay (BCP) sobre los procesos de fusión de los bancos y los depósitos de fondos públicos y del Instituto de Previsión Social (IPS) a las entidades financieras en plaza.