Al respecto, el titular de la CPI afirmó, en contacto con Monumental 1080 AM, que “casi nada está reglamentado” en Paraguay.
“Esto está casi librado al libre albedrío. Nuestras normas son muy light (ligeras), son poco exigentes, no tenemos casi control por una serie de falencias de las instituciones que deberían ejercerlo, los municipios o el propio Estado”, reprochó tajante.
En ese sentido, afirmó que en otros países “más adelantados que nosotros” cuentan con leyes y marcos de construcción que sirven para regular la edificaciones. Además, resaltó que en casi todas las municipalidades del país no tienen los recursos humanos calificados en cantidad y calidad para realizar los controles “porque, lastimosamente, preferimos llenarnos de administrativos o de operadores”.
Es decir, que no se cuenta con personas calificadas que sean capaces de decir que algún que otro edificio requiere de una reverificación del estudio de suelo, de diseño y calculo estructural, recalcó el profesional.
“No se resuelve con una multa si el pilar, la zapata o las vías van a poder resistir el mayor esfuerzo al cual va a ser sometido. Te puedo decir, de manera extraoficial, que se cometieron errores garrafales, técnicos y administrativos, y la consecuencia está a la vista”, cuestionó el titular del Centro Paraguayo de Ingenieros.
Troche siguió mencionando que este tipo de errores se puede repetir y resaltó la necesidad de un peritaje técnico y profesional para determinar responsabilidades en casos de fallas estructurales.
Por último, remarcó que “el 99% de los colegas me dicen que falló un pilar principal”.
En la noche del miércoles, alrededor de las 22:30, en medio de una lluvia, la construcción de un edificio para un Apart Hotel, ubicado en el barrio San Roque de Encarnación, se desplomó por completo. La obra sepultó a dos mujeres, una abuela de nombre Hermelinda Báez, de 55 años, y su nieta, Montserrat Brítez, de 15 años, quienes ingresaron a la edificación para resguardarse de la lluvia.