Buscando poner en la mira las injusticias laborales que sufren, diversos colectivos de mujeres conmemoraron este domingo el Día Internacional de la Mujer (8M), con una serie de actividades que tuvo como punto principal la marcha en el microcentro de Asunción, por la calle Palma, desde la Plaza Uruguaya hasta la Plaza de la Democracia.
Una vez en la Plaza de la Democracia, frente a una multitud, la organización Articulación Feminista del Paraguaya leyó su ya tradicional manifiesto y, posteriormente, se llevaron a cabo presentaciones artísticas.
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Este año, bajo el lema “¡Ni precarizadas ni sumisas! Defendemos nuestros derechos”, la organización buscó poner sobre la mesa principalmente las injusticias laborales por las que pasan las mujeres, tanto a nivel internacional pero específicamente en Paraguay, buscando visibilizar así los trabajos precarizados, así como los de cuidado y comunitarios, que en la mayoría de los casos recaen sobre ellas, informó la periodista de Última Hora, Ruth Benítez.
“Acompañamos la defensa de los derechos de la jubilación y laborales que están en peligro de sufrir retrocesos”, señalaron desde la organización, que puso como principales protagonistas de este año a las mujeres trabajadoras en relación de dependencia, las que trabajan en la informalidad, docentes que ven amenazada su jubilación y todas aquellas que sostienen este país con su trabajo cotidiano.
La Articulación Feminista del Paraguay denunció que las mujeres aún enfrentan a día de hoy la violencia en el espacio laboral. Además, centró el foco en la intención del Gobierno de la eliminación de la palabra “género”.
Otros cuestionamientos presentes fueron los salarios por debajo del mínimo, acoso, la prohibición de sindicalizarse, mora patronal en el pago de IPS, lo que deja a las aseguradas sin atención médica, así como los despidos ante un embarazo.
Enfatizaron además en la brecha salarial, señalando que, en promedio, ganan G. 600.000 menos que los hombres por igual trabajo, según subraya un comunicado, que también destacó el pago por el trabajo doméstico, que está un 40% por debajo del salario mínimo legal vigente.
El Día Internacional de la Mujer se celebra cada 8 de marzo para conmemorar la lucha histórica por la igualdad, justicia, paz y desarrollo de las mujeres, y es reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde 1975.
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También en Ciudad del Este: “¡Ni precarizadas ni sumisas!”
La Biblioteca Municipal de Ciudad del Este fue la sede de un encuentro de expresión y construcción colectiva bajo el lema “¡Ni precarizadas ni sumisas!”, que reunió a niñas, adolescentes, jóvenes y educadoras en un espacio de diálogo, reflexión y reivindicación de derechos, informó el corresponsal de Última Hora, Wilson Ferreira.
La actividad comenzó a las 17:00 y se desarrolló como un espacio participativo donde las asistentes pudieron compartir experiencias, reflexionar sobre las realidades que atraviesan las mujeres y expresar demandas dirigidas al Estado en torno al respeto y la garantía de sus derechos.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el micrófono abierto, en el que las participantes presentaron poesías, cantos y mensajes de reivindicación. A través de estas intervenciones, las mujeres expusieron preocupaciones vinculadas a la violencia de género, la precarización de las condiciones de vida y la necesidad de fortalecer la organización colectiva.
Además, durante el encuentro se elaboraron carteles con consignas y reclamos, que reflejaron el pedido por una vida libre de violencia y por mejores condiciones sociales, laborales y educativas para mujeres y niñas.
La actividad fue organizada por Kuña Sorora con el apoyo de Kuña Poty. También participaron integrantes de la Asociación Callescuela, de la Coordinación Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (Connats), así como jóvenes que se sumaron de manera autoconvocada.
Las lluvias registradas durante la jornada influyeron en el desarrollo del encuentro, que se realizó en un formato más íntimo dentro de la biblioteca. Este contexto propició un ambiente cercano y emotivo, donde varias participantes compartieron relatos de vida y experiencias de sobrevivencia frente a distintas formas de violencia, generando momentos de escucha y acompañamiento colectivo.
Desde la organización destacaron que este tipo de espacios resultan fundamentales para fortalecer la participación y la construcción comunitaria entre mujeres, especialmente en contextos donde persisten situaciones de precarización, desigualdad y violencia.
El encuentro concluyó con el compromiso de las participantes de seguir generando espacios seguros de diálogo, expresión y organización, reafirmando la importancia de la acción colectiva para avanzar hacia una sociedad con mayor igualdad y respeto de los derechos de las mujeres.