Profesionales médicos aseguran que este tipo de acciones se convierten en un arma esencial para prevenir situaciones extremas respecto a la salud.
Este chequeo consiste en un examen físico, el interrogatorio (historia familiar), la toma de presión arterial, el control de peso, la talla y el índice de masa corporal.
En el caso de padecer alguna afección cardiaca o hipertensión arterial, se debe recurrir de inmediato al médico de cabecera para que indique, como primera medida, la frecuencia de los próximos chequeos.
Las enfermedades con síntomas silenciosos, si se detectan a tiempo y son tratados en forma, pueden ser revertidas, apunta Salud Pública.
Entre los análisis a realizarse de forma periódica, con el fin de detectar anomalías en el organismo, se encuentran los estudios de colesterol, diabetes, triglicéridos y, finalmente, un electrocardiograma.