Ramírez expone en oposición, que “la presencia de los cuarteles en la ciudad responde a un enfoque pasado, en la actualidad ya no cumple ninguna función estratégica ni desde el punto de vista militar ni del destino que tienen las FF.AA. en relación a la soberanía nacional”, dijo.
“Solo por mencionar, muchos cuarteles que aún están en nuestra capital, están poblados con pocos soldados y por ello sirven de albergues para personas en estado de abandono en esta época del año, como también desde hace unos meses en regimientos como la Infantería están albergados los indígenas que llegan a la capital a solicitar sus reclamos”, mencionó también Ramírez..
Continúa diciendo que “hay que analizar la cuestión urbanística. En efecto, tan solo en lo que afecta a la Marina existen 13 instalaciones militares que están bordeando la ciudad sobre la costa del río Paraguay. En esta franja ocupan unas 224 hectáreas (2.240.000 m2), con lo cual se impide el libre acceso y contacto con el recurso hídrico”.
Agrega que “sumando esto a los emplazamientos de otras armas, la superficie total de tierras ocupadas en Asunción por los militares orilla las 1.000 hectáreas. Esta dimensión representa casi el 10% del territorio asunceno (que tiene 11.000 hectáreas), superficie suficiente para el desarrollo de programas urbanísticos importantes”.
Y concluye que “la tercera cuestión tiene que ver con la seguridad de la población, aspecto que se evidenció tras el incendio unos años atrás en el Arsenal de la Marina que puso en terror a todos los habitantes de la zona”, dijo.
La ministra de Defensa dijo este miércoles que analizan la posibilidad de retornar la Primera División de Caballería a su predio original, en Campo Grande, de donde se había mudado al Chaco por orden del Ejecutivo, tras el intento de golpe de Estado contra el entonces presidente Luis Ángel González Macchi en mayo de 2000.
La Segunda División actualmente está asentada en San Juan Bautista, Misiones, mientras que la Tercera División de Caballería está ubicada en Curuguaty, departamento de Canindeyú.
Tras el intento de golpe de Estado entre el 18 y 19 de mayo de 2000 contra González Macchi, el Poder Ejecutivo dispuso mediante un decreto el traslado de la 1ª División de Caballería de su antiguo asiento en Campo Grande, Asunción, a la localidad de Cap. Joel Estigarribia, en Boquerón, Chaco, pasando a depender orgánicamente del III Cuerpo del Ejército.