El ruido de una máquina de coser, el olor de la madera recién cortada o la paciencia de aprender a sembrar marcan. Para 15.000 personas privadas de libertad, es el inicio de un camino distinto al acceder a programas de capacitación, trabajo y acompañamiento pensados para la reinserción social y la construcción de segundas oportunidades reales.
Se trata de talleres de costura, carpintería, agricultura, gastronomía, educación, cultura y empleo que forman parte de una red de iniciativas impulsadas por alianzas entre el Estado, empresas, organizaciones sociales, comunidades de fe y el ámbito académico, con un objetivo común: Reducir la exclusión y romper prejuicios que suelen cerrar puertas al recuperar la libertad.
Este trabajo fue destacado durante el Evento de Reconocimientos por la Reinserción Social 2025, denominado Reconocer para Inspirar, realizado en el Centro Cultural del Puerto.
La actividad fue organizada por el Ministerio de Justicia, con el financiamiento del Centro de Estudios Judiciales (CEJ) y la Unión Europea, y buscó visibilizar y fortalecer a quienes acompañan procesos de formación, empleo y contención de personas en contextos de encierro y egreso del sistema penitenciario.
Reconstrucción. En el evento se resaltó el homenaje a 32 empresas y organizaciones que contribuyen activamente a la inclusión.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, puso el foco en el sentido profundo de las acciones realizadas, señalando que la verdadera justicia no termina en una sentencia, sino que ‘‘comienza cuando damos a las personas la oportunidad de reconstruir sus vidas con dignidad y esperanza”.
Añadió que “cada persona que logra capacitarse y acceder a un empleo es un triunfo colectivo; es una familia que recupera la confianza y una sociedad que avanza hacia la paz y la inclusión”.
Nicora recordó que la reinserción no ocurre automáticamente al recuperar la libertad. La mayoría enfrenta estigmas, exclusión y barreras para acceder a un empleo.
Sin apoyo, el camino conduce a la reincidencia y a un ciclo que lástima a toda la sociedad”, advirtió, al tiempo de remarcar la necesidad de reconocer y sostener el compromiso del sector privado y la sociedad civil.
Algunos reconocimientos incluyeron por ejemplo en la categoría Empresas:
Ñamopu’ã Paraguay SA y Mega Plásticos SA, cada una con proyectos específicos como Manos en Libertad o ‘Cosiendo para el Personal de Blanco.
En categoría Organizaciones de la sociedad civil se destacaron la “Asociación Confraternidad Carcelaria en Paraguay” y “Fundación Paraguaya”, que ejecutan proyectos como “Programa APAC” o “Programa Semáforo en La Esperanza”.
Asimismo, en la categoría Iglesias y comunidades de fe fueron reconocidas Fe y Alegría Paraguay e Iglesia Centro Familiar de Adoración (CFA), involucradas en iniciativas como Programa PREBIR o el proyecto “Corazón Libre”.
Y por último, en la Categoría instituciones públicas, que abarcó instituciones gubernamentales como SNPP, Sinafocal y Orquesta Sinfónica Nacional, con programas como “Música para Todas”.
También incluyeron a municipalidades y gobernaciones departamentales.