En el caso de Xákmok Kásek, el Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), asumió el compromiso de promover una medida cautelar para proteger las tierras tradicionales reivindicadas por la comunidad, en cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La medida busca evitar nuevas afectaciones sobre el territorio mientras continúa el proceso para resolver definitivamente la situación. Además, se prevén consultas ante el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible sobre las habilitaciones y certificados de servicios ambientales existentes en las tierras reclamadas.
Mientras tanto, la comunidad Tooshe Qaltáq enfrenta una situación de particular vulnerabilidad. Sus integrantes se encuentran actualmente en la franja de dominio de la Ruta 12, en una zona donde se ejecutan obras de refacción vial.
La comunidad reclama la adquisición de las tierras reivindicadas para poder trasladarse y contar con un territorio donde desarrollar su vida comunitaria en condiciones dignas. El expediente se encuentra en el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), donde se debe actualizar la tasación de la propiedad.
Paralelamente, las instituciones involucradas buscan alternativas presupuestarias para concretar la compra, el propietario de las tierras ofrecidas para la reubicación manifestó su conformidad con la posibilidad de realizar la operación.
Más allá de los trámites administrativos, los dos casos reflejan una problemática social que afecta a numerosas comunidades indígenas del Chaco.
Desde la CLIBCh señalan que los avances alcanzados son resultado de la organización y movilización de las propias comunidades, que continúan exigiendo al Estado respuestas concretas.
La defensa de los territorios tradicionales continúa siendo una de las principales luchas de las comunidades indígenas del Chaco.