La Dirección de Riesgos de la Municipalidad de Asunción llegó hasta el barrio San Pedro, al costado de General Santos, para intervenir en un presunto vertedero clandestino que genera malestar entre los vecinos por la contaminación del ambiente.
Este operativo sale de una investigación de tres meses a la propietaria del lugar, quien ya fue sancionada con multas. Se cuenta con el apoyo de la Policía Nacional y de la Fiscalía.
Los pobladores de la zona denunciaron que niños y adultos se enferman por la proliferación de bacterias, como estafilococos, y además abundan las alimañas.
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Un enlace en vivo de NPY mostró que la basura sobrepasaba la altura de la muralla de la casa.
Eduardo Olmedo, de la Dirección de Riesgo de la Comuna, indicó al mismo canal que la casa familiar está acumulando desechos de todo tipo, no solo para el reciclaje, por lo que se habla de delitos ambientales por el tratamiento inadecuado de desechos.
“La señora manifiesta que es recicladora, pero constatamos que hay basura orgánica”, señaló. Se corroboró además, según Olmedo, que camiones particulares depositan la basura en el predio de la casa.
Tampoco se descarta la presencia de residuos de locales gastronómicos y comerciales de Asunción.
“Como Municipalidad cumplimos con todas las instancias de multas y ahora se solicitó la intervención de la Dirección de Riesgo, que pidió apoyo del Mades para la articulación con la Fiscalía del Medioambiente”, detalló.
La Fiscalía investiga hechos relacionados con delito ambiental.
Propietaria pide dinero para salir del barrio
María Cecilia Rodríguez, dueña del vertedero, conocida como ña María, dio su versión y aseguró que sus vecinos “son las alimañas” porque no la dejan trabajar.
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Se trata del sustento económico de su familia y de su esposo, que está muy enfermo, cuyos medicamentos cuestan entre G. 400.000 y G. 500.000, de acuerdo con la propietaria.
“Yo de eso acumulo, saco los plásticos y vendo. Yo estoy enferma y comemos de eso, porque no tenemos trabajo. Mis vecinos nunca vienen a hablar, solamente reclaman, reclaman y reclaman”, expresó.
Ña María contó que uno de los patios le cedió la Municipalidad para que ella pueda reciclar. Otro lote le dio a su hijo.
“Pero no puedo reciclar; no puedo tener animales porque tengo una vecina supermala. A ella le molesta todo”, continuó.
“Todo el mundo recicla por aquí. El problema del barrio es que no hay contenedores”, aseguró y pidió que se recorra el barrio para que vean la cantidad de basura que se tira en los alrededores.
La mujer trató a sus vecinos de alimañas porque son “chismosos”, “chusmas” y “malos”.
“Me pueden multar. Cuando vinieron, yo le dije a la Municipalidad que me paguen G. 10.000.000 por mi basura para que pueda sostener los medicamentos. Y aparte de eso, que me paguen G. 700 millones por mi casa y me voy donde no le moleste a nadie, ahí por la campaña”, exigió.