Desde el domingo último, varias localidades del Departamento de Alto Paraguay soportan intensas precipitaciones que superan incluso los 100 milímetros. El fenómeno climático clausuró caminos y provocó serias complicaciones en zonas urbanas, donde los sistemas de desagüe colapsaron, inundando viviendas y calles.
Las lluvias, que cayeron de forma intermitente aunque constante, han generado un escenario crítico tanto para las comunidades rurales como para los centros urbanos del departamento, afectando la movilidad, la seguridad de las familias y la capacidad de respuesta de las instituciones locales ante emergencias.
Uno de los registros más significativos se dio en la localidad de Puerto Casado, donde el fin de semana reciente se contabilizaron 118 milímetros de agua caída, cifra que se incrementó con nuevas precipitaciones, ayer.
La precipitación impactó en la zona urbana, donde canaletas y desagües estancados comenzaron a desbordarse rápidamente, provocando la inundación de calles y el ingreso de agua a las casas particulares, principalmente, en barrios donde la canalización resulta insuficiente o inexistente. Vecinos relataron que en cuestión de horas varias viviendas quedaron rodeadas por agua y algunas familias tuvieron que improvisar barreras para evitar mayores daños a sus pertenencias.
Como era de esperarse, la lluvia volvió intransitables varios caminos vecinales y tramos principales; por lo que se sugirió evitar la circulación de rodados para mantener la ruta en buen estado una vez que el agua retroceda.
El Alto Paraguay es históricamente vulnerable ante eventos climáticos extremos por su geografía y limitada infraestructura vial. Enfrenta una realidad recurrente en cada temporada de lluvias que exhibe la fragilidad de los caminos de tierra y la falta de obras permanentes que permitan garantizar conectividad durante todo el año.
El tramo Puerto Pinasco que conecta con Casado tuvo que ser clausurado por pequeños ganaderos casadeños, para evitar que el camino reparado por el Municipio se estropee por la circulación de transportes de cargas.
Más allá del fenómeno natural, la emergencia climática también deja al descubierto problemas estructurales que se repiten año tras año.
La naturaleza, de alguna manera, desnuda la realidad de la población, la falta de trabajos frecuentes de limpieza de canales de desagüe, el escaso mantenimiento de calles y la ausencia de planificación urbana adecuada agravan el impacto de cada lluvia intensa. AM