Sábado|3|ENERO|2009
Ciudad del Este debe redefinir su perfil económico y mirar hacia el MERCOSUR con más confianza. No puede seguir dependiendo del buen humor de los órganos de control fiscal de ningún país vecino.
Es una ciudad privilegiada, ubicada en zona inmensamente rica por su belleza natural que no es explotada debidamente por falta de visión de las autoridades nacionales, departamentales y municipales.
Ciudad del Este ya no puede seguir sosteniendo un sistema desfasado como base de su vida económica. La vigencia del Régimen de Tributo Unificado, con un impuesto reducido (aspecto aún no definido), sólo prologará la vida del negocio de la triangulación, que más temprano que tarde va a movilizar a los industriales e importadores brasileños.
A la hora de analizar alternativas surgen muchas posibilidades. El turismo ecológico, de aventura, de entretenimiento, de eventos, casinos, y la industrialización de la zona a través de la maquila, son alternativas que podrán sacar del atraso, la pobreza y asegurar un futuro mejor a los habitantes de esta región, tan castigada por un pequeño sector empresarial que se beneficia con la piratería, la falsificación, el contrabando, el tráfico de drogas y armas, a costa de todo un pueblo que espera cambios radicales en la política de Estado para esta región.
La comuna hace lo propio, tratando de recuperar espacios verdes usurpados, pero tiene sus limitaciones. Los problemas de Ciudad del Este se resuelven con “Políticas de Estado” que deben partir del Gobierno, que hasta ahora no sabe qué hacer de esta ciudad, como ponerle freno a los grandes contrabandistas, falsificadores, y traficantes, que son gente muy poderosa, y con muy buenos “amigos” en el poder.
La gente que vive en esta parte del país espera del Gobierno capacidad y aguda inteligencia para redefinir el futuro de la ciudad. El común de la gente esta cansada de promesas, proyectos y hermosos discursos.
Es hora que el Gobierno defina objetivos, visión y misiones claras, donde se sepa qué producir, cómo y dónde vender, donde la calidad total, la venta y distribución de la producción sea una preocupación también de las autoridades comunales y departamentales del Alto Paraná.
Las entidades públicas ya no están en condiciones de seguir operando como una agencia de empleo, absorbiendo mano de obra desocupada.
Es hora de apostar al cambio, a la inversión y a la explotación de los recursos naturales y sacar provecho y ventajas de esta privilegiada ubicación en el MERCOSUR. Ciudad del Este merece una oportunidad para seguir creciendo, pero a la luz de la legalidad, la transparencia y un comercio formal de común acuerdo con el Brasil.