Las comunas en Venezuela han respondido al llamado del presidente Nicolás Maduro de prepararse para una posible confrontación armada con EEUU, que mantiene un vasto despliegue militar en el mar Caribe defendido por el gobernante republicano, Donald Trump, como parte de una estrategia contra el narcotráfico, pero que para Caracas supone una “amenaza”.
En setiembre pasado, después de la llegada de barcos y tropas estadounidenses a aguas próximas al país suramericano, Maduro anunció la creación de las Unidades Comunales Milicianas en 5.336 zonas del país, que agruparán, a su vez, la denominada “Base Popular de Defensa Integral”, con la tarea de garantizar “la paz” que -anticipó el gobernante- “el país nunca había tenido”.
La movilización ciudadana se dio a la par del despliegue aéreo y naval de Estados Unidos en el Caribe.
En respuesta al despliegue en el Caribe, el chavismo llamó a un proceso de alistamiento en el que, de acuerdo con el Gobierno venezolano, se inscribieron más de ocho millones de personas en la Milicia, como se conoce a un componente especial de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) conformado por civiles con entrenamiento militar.
“Estamos alertas, esperamos en realidad que la paz sea lo más conveniente (...) que esta gente piense que tampoco somos tontos, porque no nos vamos a dejar”, dijo a EFE Felicita Quesada, una mujer de 73 años e integrante de una comuna en el oeste de Caracas.
En la misma línea se han pronunciado los voceros del oficialismo.
“El que ose a poner un pie en Venezuela, se va a enfrentar a la furia de un pueblo que no se ha rendido nunca en más de 500 años”, subrayó el ministro de Interior y Justicia y número dos del chavismo, Diosdado Cabello, el pasado miércoles en su programa de televisión ‘Con el mazo dando’. EFE