La iniciativa, impulsada por voluntarias y voluntarios se desarrolla cada año en hogares de niños, asilos, hospitales públicos, penitenciarías y barrios carenciados, con el objetivo de brindar una Nochebuena digna a personas que atraviesan la fecha en soledad o vulnerabilidad.
“El objetivo es un mundo transformado a través de la poderosa fuerza del amor’’, expresó el arquitecto Sasha Evreinoff, coordinador de la iniciativa.
Los voluntarios invitan a colaborar de manera directa llamando al (0971) 771-475 para coordinar cuál de los 22 sitios queda más cerca y conocer qué falta, si falta pollo, si falta gaseosa.
“O si de repente tenés un talento, podés ir a cantar con tu guitarra, decir un poema, bailar, organizarse. Están invitados para que todos tengan una Nochebuena digna”.
Un aspecto central de Cenando con Jesús es que no trabaja con dinero, sino que promueve la participación solidaria mediante la donación de alimentos, tiempo y talentos sin distinciones políticas, sociales o religiosas.
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El Hogar El Abrigo, Hogar Albino Luis, Hogar Guadalupe, Casa de la Misericordia, Unidos por Cristo, Asentamiento Pantanal y Asentamiento Ñande Tava, así como hospitales, como el Hospital de Clínicas, Hospital Central de IPS (familiares de UTI), Hospital de Emergencias Médicas (familiares de UTI) y Hospital de Villa Elisa son las instituciones señaladas.
También figuran instituciones penitenciarias (Emboscada, Tacumbú) y diversos hogares de ancianos como Hogar Ghijon Róga, Sagrada Familia, San Francisco de Asís, Nuestra Señora de la Asunción, Santo Domingo, Oasis La Piedad).