El fuerte temporal registrado ayer en Asunción y el Departamento Central dejó a su paso inundaciones, vehículos varados, caída de árboles, calles intransitables y un alarmante torrente de basura arrastrada por los raudales en varias ciudades.
La lluvia llegó tras varios días de intenso calor, con sensaciones térmicas que superaron los 40°C, pero lejos de representar solo alivio, volvió a exponer la fragilidad de la infraestructura urbana, especialmente por la falta de sistemas de desagüe pluvial eficientes.
La cantidad de lluvia que cayó fue 100 milímetros en dos horas y media, es decir, tan alta como la que normalmente cae en dos días o incluso en un mes, señalaron desde la Dirección de Meteorología.
En San Lorenzo, la avenida Pastora Céspedes quedó cubierta –como en cada lluvia torrencial– por un enorme caudal de agua que dejó varios vehículos inundados. Los vecinos salieron a socorrer a las personas que quedaron atrapadas e intentaban salir del agua.
En el centro de la ciudad, automovilistas y motociclistas optaron por no cruzar algunas esquinas ante la fuerza de la correntada. Las estaciones de servicio fueron los espacios seguros para los conductores.
En Fernando de la Mora, un motociclista que quedó atrapado en un raudal fue auxiliado por un ciudadano que utilizó una cuerda para retirar el biciclo del agua, según imágenes difundidas en redes sociales.
Asimismo, el raudal irrumpió las salas de espera y de consultas del Hospital Materno Infantil de Fernando de la Mora. Las madres tuvieron que alzarles a sus hijos sobre las sillas para que no se mojen junto con ellas.
En Asunción, un árbol cayó sobre un automóvil en las inmediaciones de Olegario Víctor Andrade y General Bernardo O’Higgins, en el barrio Villa Morra, generando daños materiales y complicaciones en el tránsito.
Sobre la avenida Laguna Grande, en las cercanías del Club Internacional de Tenis, la acumulación de agua formó una especie de laguna que impidió la circulación vehicular y obligó a desvíos momentáneos.
BASURERO. En Lambaré, vecinos reportaron un impactante torrente de basura flotando en los raudales sobre la calle Mauricio José Troche y la avenida Cacique Lambaré. La acumulación de desechos volvió a evidenciar problemas de disposición y manejo de residuos.
La tormenta causó también estragos en la Dirección General de los Registros Públicos, obligando a los funcionarios a realizar tareas de limpieza y desagüe utilizando repasadores y palas para remover el agua. En medio del temporal, en el barrio Tayazuapé de San Lorenzo, un niño fue arrastrado por un raudal formado sobre una calle con obras inconclusas, hecho que activó un operativo de búsqueda por parte de la Policía Nacional y bomberos voluntarios.