Alrededor de las 16:00 del domingo, agentes del Departamento de Investigaciones de Hechos Punibles y del Departamento de Criminalística, de la Policía Nacional, junto con los fiscales Néstor Alonso y Rocío Valdez, allanaron un patio baldío que está pegado a la vivienda donde residían los ciudadanos españoles Fernando Barrionuevo Urbaneja y su hijo Aitor Barrionuevo Guirao, en el barrio La Azotea, de San Juan del Paraná.
En el lugar hallaron una bolsa de plástico, de color negro, que contenía en su interior al menos nueve panes de material blando a determinar, revestidos con papel aluminio, de color dorado, informó NPY.
Para los investigadores, este material era utilizado por el español para de alguna manera captar a sus posibles clientes, compradores de oro. Aparentemente, utilizaba ese material para filmar un video y enviar a sus víctimas.
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El material fue trasladado por personal de Criminalística hasta la oficina central para un análisis más exhaustivo para determinar de qué se trata.
📌 Compradores de oro habrían sido engañados por español que los terminó asesinando
— NPY Oficial (@npyoficial) August 10, 2026
♦️ La Policía tiene esa sospecha porque en un patio contiguo a la cabaña donde se produjeron los asesinatos encontraron una bolsa negra en cuyo interior había nueve panes de "material blando a… pic.twitter.com/HfNORLHISg
El doble homicidio con arma de fuego ocurrió el jueves 6 de agosto pasado, en el barrio Santa María, en la ciudad de Encarnación, en el cual resultaron víctimas Arsenio Erico Cano González, de 52 años, y Justo Pastor Garcete Cano, de 54, mientras que se salvó milagrosamente Francisco Javier Cano González, de 44 años, hermano de Arsenio Erico.
Las tres personas viajaron desde Juan E O’Leary, Departamento de Alto Paraná, hasta Encarnación para comprar oro.
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Los detenidos en el marco de la investigación son Fernando Barrionuevo Urbaneja y su hijo Aitor Barrionuevo Guirao, quienes están en la Comisaría 1ª de Encarnación. Otras tres personas quienes fueron demoradas volvieron a recuperar su libertad.
Se presume que los españoles robaron a las víctimas la suma de G. 350 millones a G. 370 millones que llevaban para comprar el oro.
El dinero y el arma utilizado para el doble homicidio aún no fueron localizados.