Hace unos días se cumplieron los 150 años del nacimiento de Ramón Indalecio Cardozo –16 de mayo de 1876– este pedagogo paraguayo formado en instituciones públicas desde la educación primaria hasta su egreso en la Escuela Normal de Asunción.
Ramón Indalecio desde joven se destacó por ejercer con responsabilidad su rol de maestro e investigar sobre la educación. Reflexionó sobre cómo adaptar a la realidad paraguaya las nuevas corrientes pedagógicas y modernizar el sistema de educación en el Paraguay.
Este pedagogo guaireño fue el introductor del movimiento pedagógico de la Escuela Nueva, corriente que se fundamentaba en “el conocimiento y respeto de la naturaleza psicológica y biológica del niño, en el conocimiento y respeto de que el niño es el porvenir en flor de los pueblos”.
Esta escuela nueva era una forma más pertinente y eficiente de lograr una mejor educación para los niños y niñas en un país en donde la mayor parte de la población era analfabeta y en muchas ocasiones los niños no concluían la educación primaria de entonces, 6° Grado, porque debían ayudar en las tareas productivas en las casas.
En ese sentido, la escuela en la concepción cardoziana apelaba a una escuela que ayude a un desarrollo integral del estudiante, no solo en cuanto a conocimientos, sino en cuanto a convivencia democrática y responsabilidad ciudadana, esos ideales eran los que propugnaba en su modelo pedagógico.
Otra de las novedades de la escuela nueva estaba en el planteamiento que “el niño era el centro de la escuela en el proceso de enseñanza y aprendizaje porque si el maestro ocupa el centro del proceso educativo, el pequeño será víctima de la enseñanza mecanizada que impedirá todo atisbo de creatividad de los alumnos”, con este principio pretendía desarrollar al máximo el ingenio y lograr una educación más eficiente.
Recordar y honrar la memoria del villarriqueño Ramón Indalecio Cardozo no se debe reducir a un homenaje de efeméride, sino que debe ser la oportunidad en la que los actores del sistema educativo reflexionen sobre la situación en la que se encuentra la educación paraguaya y cuál es su futuro inmediato y en las siguientes décadas.
Ante los desafíos que conlleva el uso de la tecnología y la deshumanización entre otros factores que afectan el proceso educativo hoy en día es necesario reflexionar de manera colectiva sobre un modelo educativo que garantice a los estudiantes obtener una educación de calidad, para que puedan desarrollar su potencial y lograr sus metas profesionales.
La Unesco ha advertido sobre la deficiencia en la comprensión lectora de textos simples por parte del 70% de los niños escolarizados y por la creciente brecha digital que evidencia a nivel global esos problemas, entre otros, son los desafíos que deben tenerse en cuenta para lograr una educación de calidad para todos, que no debe ser un eslogan, sino un objetivo por cumplirse y de esa forma constituirse en la mejor manera de honrar la memoria de Cardozo.