En el tercer Domingo de Pascua, el cardenal Adalberto Martínez manifestó que el evangelio reflexiona sobre los discípulos de Emaús, quienes caminaban entristecidos por la muerte de Jesús.
El resucitado se les une anónimamente, transformando su desesperanza en fe al explicarles las escrituras. Este evangelio, según el cardenal, invita a reconocer que “el Señor camina con nosotros, iluminando nuestras cruces”.
También mencionó que en estos días, en comunión con el papa León XIV, han querido hacerse eco de su voz y que también le escribieron una carta, una nota mientras realiza su viaje apostólico por África.
Lea más: Caacupé: Monseñor Ricardo Valenzuela alerta sobre desigualdad y llama a reconstruir la fraternidad
“El Papa recuerda con más fuerza todavía que la estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte, sino mediante un diálogo razonable y responsable”, expresó.
Expresó que, aun en medio de nuestras tormentas y dificultades en la vida, Dios no se aparta de nosotros.
Nota relacionada: Irán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz a tres días de que expire la tregua con EEUU
“Santa María, Virgen y Madre, compañera también de nuestro caminar y madre de los peregrinos, Madre de Ciudades, como hablamos también de la Virgen de la Asunción y la Asunción. Acompáñanos en este camino que nos sostenga en nuestra esperanza y enséñanos a abrir los ojos del corazón para verle al Señor vivo en medio de nuestras vidas”, expresó.
También retoma a San Agustín y la idea de trabajar por el bien común, la justicia, la fraternidad y la vida digna de todos.
“La fe pascual, así, no queda solo en lo espiritual, sino que impulsa una responsabilidad social concreta”, puntualizó.
Este domingo participaron en la homilía familias del Movimiento Familiar Cristiano (MFC).