Además de las calles y paseos centrales, las veredas en Asunción siguen siendo un elemento preocupante por el estado de deterioro en el que se encuentran. Esto pese a las multas de hasta G. 2 millones que la Comuna puede imponer a los frentistas que no cuidan sus aceras.
La Municipalidad de Asunción se rige actualmente con la ordenanza 115/23 para el diseño, construcción y uso de veredas unificadas.
Si bien esta normativa, en su artículo 67, indica que son los propietarios quienes están “obligados a construir como a reparar, conservar y/o regularizar” las veredas, también incluye un artículo, el 69, que indica que “por vía de licitación pública se autoriza a la Municipalidad a proceder a la adjudicación de la reparación, conservación y/o regularización de las veredas de la ciudad a empresas privadas”.
La ordenanza además indica que el llamado a licitación deberá “priorizar el Centro Histórico de la Ciudad como su Área de Transición, prosiguiendo con las vías de penetración a la ciudad y sus barrios circundantes”.
Como se puede comprobar incluso en zonas de frecuente movimiento comercial como Palma hasta Colón, las veredas se muestran descuidadas y obligan a los peatones a prestar el doble de atención para no sufrir algún percance.
Según lo indicado desde el Departamento de Planificación Urbana, en una anterior entrevista con Última Hora, la Comuna cuenta con fiscalizadores que deben realizar recorridos por todos los barrios de Asunción.
“Cada uno tiene un sector, va recorriendo y cuando encuentra alguna inobservancia en los artículos de la ordenanza, le notifican (al contribuyente) y se le da un plazo”, había indicado Gertrudis de Coronel, anterior jefa del Departamento de Planificación Urbana y actual funcionaria en el Departamento de Planeamiento Urbano.
El artículo 68 de la ordenanza establece en este sentido que existe un plazo de 15 días (desde la fecha de notificación) para la construcción, reparación o reconstrucción de las veredas. “En caso de no ejecutarse los trabajos correspondientes dentro de los plazos fijados, (...) la Municipalidad encargará la realización de la obra”, indica la normativa.
La ordenanza inclusive señala que la licitación pública para la reparación de veredas “deberá contemplar el llamado para cubrir la demanda en todos los barrios de Asunción, salvo en aquellos donde exista imposibilidad manifiesta por parte de los frentistas, debido a razones económicas u otros”.
Para estos casos especiales, la Municipalidad, siempre según la ordenanza, tendrá que elaborar un plan especial que deberá “ser cubierto con los recursos a ser incluidos en el presupuesto general de gastos de cada año”.
Asimismo, se incluye un apartado en el que se explica que si la empresa encargada de la obra no logra cobrar por su trabajo, se faculta a la Municipalidad a incluir “las facturas por los servicios (...) en las correspondientes cuentas corrientes catastrales”.
Del mismo modo, en el artículo 52, donde se hace hincapié en que el frentista está obligado a mantener su vereda en buenas condiciones, se indica que “el costo de las obras de mantenimiento será facturado al contribuyente o al responsable del inmueble”.
Reclamos. Más allá del centro, ciudadanos de distintos puntos de la ciudad informan constantemente sobre la imposibilidad de caminar libremente en las veredas.
“En Pablo Alborno casi Vasconcellos, un comercio ha decidido apoderarse de la vereda utilizándola como estacionamiento privado. Esta acción demuestra un total desprecio hacia los vecinos”, publicó esta semana la página Paraguay Accesible para Todos.
“Las autoridades siguen haciendo la vista gorda ante esta infracción”, apuntó.
- 2.000.000 de guaraníes es el monto máximo para contribuyentes que no mantienen veredas.