AFP y EFE
LA PAZ
Policías y militares con la ayuda de civiles desbloquearon este viernes una ruta vital para abastecer de alimentos a las ciudades de La Paz y su vecina El Alto, asfixiadas por más de un mes de protestas sociales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El mandatario centroderechista, en el poder desde hace seis meses, se apresta a declarar un estado de excepción que le permita un mayor uso de la fuerza militar para levantar los bloqueos que mantienen campesinos y obreros en varias regiones del país.
A la espera de que el parlamento lo habilite para tomar esa medida, policías, apoyados por un grupo de militares y también algunos civiles, quitaron escombros, palos y piedras que cortaban una vía clave al sur de La Paz para dejar pasar alimentos.
Desde principios de esta semana, cientos de habitantes de La Paz se trasladaron a Río Abajo -un importante centro de producción- en caminatas de hasta tres horas para conseguir verduras, hortalizas y tubérculos, cuyos precios llegaron a valer hasta cinco veces más en los mercados de la ciudad debido a los bloqueos.
“REHENES DE BLOQUEADORES”. Fue el caso de Roxana Magne, quien contó a EFE que viajó desde la ciudad de El Alto junto a su familia para adquirir alimentos escasos y que le “ayudan” a paliar la falta de carne de res, pollo y huevos, que no llegan a los mercados debido a las protestas que llevan cinco semanas.
“Estamos agradecidos (por el desbloqueo), hemos sido rehenes 33 días por los bloqueadores”, dijo a EFE Alejandro Calvin, vecino de Río Abajo, quien además relató que cada día debía recorrer 15 kilómetros para llegar a su trabajo en La Paz.
Los cortes de carreteras que se realizan desde el 6 de mayo están alentados por la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana (COB) y los seguidores del ex presidente Evo Morales (2006-2019), que exigen la renuncia de Paz, quien asumió el cargo hace casi siete meses.
En las últimas semanas, los bloqueos de carreteras se extendieron a ocho de las nueve regiones de Bolivia, provocando escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y, especialmente, oxígeno medicinal para los centros de salud.
Durante el conflicto murieron siete personas por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos y otras tres en el contexto de las protestas, entre ellas un manifestante que recibió un disparo durante un operativo de desbloqueo, según datos de la Defensoría del Pueblo.
Paz se desplazó al lugar tras el operativo.
Las ciudades de La Paz y El Alto, y en menor medida las de Cochabamba (centro), Oruro (oeste) y Potosí (suroeste) carecen de alimentos, medicamentos y combustibles, debido al casi centenar de bloqueos extendidos por el país.
Paz culpó al ex presidente izquierdista Evo Morales (2006-2019) de impulsar las protestas y lo acusó de usar “plata (dinero) ilícita” surgida de “la producción del narcotráfico en el Chapare”, su feudo cocalero.
“Está usando al pueblo como escalera para defenderse de sus problemas judiciales”, dijo Paz, al referirse a la orden de captura contra Morales por una acusación de presunta trata de una menor.
Gobierno vuelve a llamar al diálogo a sectores movilizados
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, llamó nuevamente al diálogo ayer viernes a los dirigentes de los sectores sociales que desde principios de mayo exigen su renuncia y les pidió que “no se dejen usar” por el ex mandatario Evo Morales (2006-2019), a quien acusó de financiar las protestas con recursos del “narcotráfico”.
El mandatario se dirigió al secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y al principal dirigente de la Federación de Campesinos ‘Tupac Katari’, Vicente Salazar, a quienes expresó que “el diálogo es la forma de solucionar” los problemas.
“No se dejen usar, ni (para) quebrantar la Constitución y la democracia, para que un señor (Morales) y su entorno de poder se salven de ir ante la Justicia”, enfatizó el jefe de Estado.
Paz hizo estas declaraciones una vez concretado el desbloqueo de Río Abajo, una zona situada a 37 kilómetros al sur de La Paz e importante por su producción de alimentos, que permaneció aislada debido a los cortes de vías instalados por sectores que exigen la renuncia del mandatario.
Estados Unidos y sus socios del Escudo de las Américas denunciaron este viernes los “esfuerzos para derrocar” al Gobierno boliviano, financiados a su juicio con “dinero sucio del narcotráfico”.