“Las redes de malla de nailon que encontramos ya están prohibidas por el Mades, incluso fuera de las áreas de conservación por el daño que generan no solo en los peces, sino también en aves y otras especies acuáticas”, explicó Carolina Álvarez, jefa de la Unidad de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas de la referida dirección.
La funcionaria explicó que cuando se detecta a personas pescando en la reserva, se solicita el retiro inmediato del lugar. En caso de reincidencia, indicó que se remiten los antecedentes al Ministerio Público.
“La Ley 716 de Delitos Ambientales penaliza la pesca y la caza dentro de áreas de conservación. Las personas se exponen a multas y procesos judiciales si persisten en estas prácticas”, aseguró.
En una publicación de la Municipalidad se recuerda que la Ley Nº 2715/05 declara la Reserva Ecológica Banco San Miguel y Bahía de Asunción como Área Silvestre Protegida. Además, la Ley Nº 96/92 de Vida Silvestre establece la prohibición de caza en áreas protegidas.
Concesión
Recientemente, ediles colorados leales al intendente Luis Bello aprobaron la concesión de uso precario de un terreno público, ubicado en el Banco San Miguel, a favor de la firma Amarradero Servigen Naval SRL.
La firma debe realizar acciones de compensación ambiental y presentar un plan de retiro de sus instalaciones en un plazo máximo de 5 años.
La concejala Paulina Serrano (PPQ) cuestionó dicho dictamen exponiendo que el plan de manejo del área del Banco San Miguel indica en su capítulo 14, referido a las amenazas y conflictos que apeligran la vida de la reserva, que los “astilleros, caleras, la presencia de puertos, se convierten en mayores conflictos, dado que estas actividades son totalmente incompatibles con los objetivos del área”.
El concejal Miguel Sosa (ANR-cartista) justificó la concesión explicando que el único modo en que la firma pague licencia y patente comercial es a través de un documento que permite el uso de la tierra.
Aseguró que hay unos 75 astilleros entre los cuales “muy pocos son los que pagan”.
Otros cuatro astilleros fueron favorecidos con la cesión en uso de los terrenos que ocupan en la Costanera Sur.