La estabilidad macroeconómica y la institucionalidad de sus organismos económicos son factores cada vez más relevantes para los inversores que miran a Paraguay, según referentes de Itaú BBA e Itaú Paraguay. En este sentido, destacan el papel del Banco Central del Paraguay (BCP) y la confianza que el mercado ha construido en torno al manejo de la economía.
Diego Ciongo, economista de Itaú BBA, señaló que si bien en Paraguay existe una fuerte atención sobre las evaluaciones de las agencias calificadoras, también debe considerarse la percepción diaria de los mercados. “Hay otra pata que es incluso quizás más importante que las clasificadoras, que es la confianza del mercado en Paraguay”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó la respuesta que tuvieron las últimas emisiones del Gobierno y, particularmente, la fuerte demanda por títulos en moneda local registrada este año, un fenómeno que según indicó, años atrás prácticamente no existía. Para Ciongo, esta respuesta del mercado constituye una señal concreta del nivel de confianza de los inversores.
El economista explicó que esta percepción también se refleja en el riesgo país. Paraguay mantiene uno de los spreads soberanos más bajos de América Latina, cercano a los 100 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos, según sus referencias. Solo Chile y Uruguay presentan niveles inferiores, países que cuentan además con una calificación crediticia superior y una trayectoria macroeconómica consolidada.
“Eso refleja todas las variables que se miran, no solamente el déficit, sino también el crecimiento, la inflación, el manejo del Banco Central, las cuentas externas”, sostuvo Ciongo. En ese sentido, consideró que los precios de mercado ofrecen una lectura permanente sobre la confianza de los inversores en la economía paraguaya.
Raúl Luraghi, director de Mercados de Itaú Paraguay, coincidió en que los inversores observan especialmente la estabilidad macroeconómica, pero también quiénes son los responsables de preservar ese equilibrio y bajo qué marco institucional trabajan.
“Para ellos es súper importante, ya sea Banco Central o cualquier regulador de cualquier sector, que haya una institucionalidad, una independencia”, explicó.
Luraghi sostuvo que esa institucionalidad es una fortaleza que Paraguay fue construyendo a lo largo del tiempo y que es bien valorada en el exterior. Destacó particularmente la evolución de las instituciones económicas, desde el antiguo Ministerio de Hacienda hasta el actual Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central.
Según el ejecutivo, los resultados macroeconómicos del país han contribuido a reforzar esa percepción de orden y disciplina. Los inversores y las propias calificadoras no solo observan los indicadores económicos, sino también la calidad y la independencia de las instituciones encargadas de regular y conducir la economía.
Perspectiva. Itaú elevó de 4% a 4,5% su previsión de crecimiento del PIB para 2026, principalmente por un mayor arrastre estadístico y el buen desempeño de la cosecha de soja.
El banco mantiene además una proyección de 3,5% de inflación para el cierre del año y considera que los riesgos están sesgados a la baja, con la apreciación del guaraní ayudando a contener los precios.
Así, el escenario planteado por Itaú no apunta a un fuerte repunte del dólar, sino a una moderación de la caída y una estabilización del tipo de cambio. Desde los actuales niveles cercanos a G. 5.990, la entidad espera que el dólar termine el año en G. 6.100 y se ubique en G. 6.150 al cierre de 2027.