El sepelio tuvo lugar la tarde de ayer en el Parque Serenidad de Villa Elisa, donde una multitud de familiares, amigos, colegas, académicos y referentes culturales acompañó el féretro del maestro hasta su última morada.
Más que una despedida, la ceremonia se transformó en un homenaje a su vida y obra: La música, la poesía y el arte estuvieron presentes como expresión de gratitud al legado que deja a la cultura paraguaya. Su figura es considerada emblemática en la literatura nacional, Trinidad Sanabria fue uno de los defensores más firmes del idioma guaraní y un miembro activo y destacado de la Academia de la Lengua Guaraní.
En la misma línea, la cantante Jazmín del Paraguay, también sobrina del intelectual, evocó su cercanía humana y su rol formador desde la infancia. Recordó cómo el tío Lino le hablaba siempre en guaraní, enseñándole la lengua desde pequeña, y cómo la acompañó en momentos claves de su vida académica y personal.
“Fue una figura muy presente, inspiradora, tanto en lo familiar como en lo artístico. Lo vamos a extrañar, pero lo recordaremos con gratitud y buenos recuerdos”, dijo.
Desde el ámbito institucional, el presidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP), Marcos Ybáñez, destacó que “Paraguay está de luto por la pérdida física de un intelectual que dedicó su vida a la recuperación de la cultura y la lengua guaraní”. Subrayó que sus libros “no pueden faltar en las bibliotecas y en las aulas del sistema educativo”, e instó a las instituciones públicas a promover su lectura entre niños y jóvenes.
Por su parte, Mauro Lugo, presidente de la Academia de la Lengua Guaraní, afirmó que la obra de Lino Trinidad Sanabria permanecerá en la conciencia nacional. “Su legado intelectual sigue vivo en sus libros. Haber tenido en el Paraguay un hombre de su estatura es digno de celebrar y emular”, señaló.
Con su partida, el país pierde a un intelectual imprescindible, pero su palabra –firme, clara y profundamente paraguaya– seguirá resonando en cada aula, en cada libro y en cada conversación donde el guaraní se mantenga vivo.