En un recorrido por las avenidas Pratt Gill y Avelino Martínez se deja en evidencia el deplorable estado de las dos arterias, cuyos límites corresponden a las ciudades de San Lorenzo, Ñemby y Villa Elisa.
La intersección cuenta con baches de todos los tamaños y la situación se complica luego de cada lluvia, debido a que los pozos se quedan aún más grandes y son un peligro tanto para los transeúntes como para los conductores.
Una de las zonas más afectadas se encuentra en las inmediaciones del Colegio Domingo Savio, donde se llevaron a cabo trabajos de bacheos a inicios de diciembre, pero solo duraron unos días.
“Con la lluvia se descompuso todo otra vez porque no hicieron bien, todo hacen vai vai”, comentó una pobladora.
Los conductores incluso deben ingresar al carril contrario para evitar los baches y la arteria se convierte en un completo peligro, más aún en días de lluvias.
Las quejas de vecinos y conductores son desde hace años, como el tramo de Pratt Gill, que se encuentra entre el límite de Ñemby y San Lorenzo y ambos municipios no dan respuestas a los reclamos.
Un comerciante de la zona alega que el tramo se suele reparar de forma provisoria, pero que luego de cada lluvia la arteria se vuelve un lugar intransitable con pozos cada vez más grandes.
“Suelen enmendar con una mezcla mal hecha y arreglan vai vai, siempre es la misma cosa, y la situación no cambia desde hace años”, manifestó.
Vendedores que están en la esquina de Avelino Martínez señalaron que lleva demasiado tiempo el mal estado de Pratt Gill, que dificulta el paso vehicular y aumenta la congestión de rodados en el lugar. También perjudica al paso peatonal y, sobre todo, a los estudiantes.
Hace años, los ciudadanos siguen exigiendo a las autoridades una solución definitiva en la zona, para evitar más accidentes.