Si se analizan las tasas de morosidad por sector económico, conforme al reporte de Asobán, se destaca el retroceso de este indicador en la actividad agrícola, donde la morosidad se ubicó en el nivel más bajo del sistema, de 1,54% a mayo, lo que demuestra cómo la buena producción se está traduciendo en un excelente comportamiento crediticio. La manufactura también está con niveles bajos de morosidad, de apenas 1,68%, y el consumo se mantiene como la cartera con mayor morosidad, de 5,71%, pero también en niveles menores que un año atrás.
En cuanto a la construcción, desde el gremio bancario ven la necesidad de una asistencia financiera, ya que su morosidad se fijó en 5,36% en mayo de este año, superior al promedio de 3,10% del sistema y superada únicamente por la morosidad de la cartera de consumo, que fue de 5,71%.
En el segmento de las tarjetas de crédito, resalta que la mora alcanza niveles de en torno a un 5% a mayo, con base en las estadísticas del Banco Central del Paraguay (BCP). La morosidad en el segmento de líneas de crédito menores a G. 3 millones sigue siendo la más elevada, de 8,2%, pero mantiene una reducción sostenida desde que se implementó la ley de tarjetas, detalla el estudio.