El comunicado fue reafirmado este jueves en un acto que se realizó frente a ABC Color, a una semana del asesinato del periodista Pablo Medina y su asistente Antonia Almada.
La misiva firmada por el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), el Foro de Periodistas del Paraguay (Fopep) y trabajadores de ABC Color, medio en el que trabajaba Medina, exige el esclarecimiento del último asesinato, la desarticulación de las bandas dedicadas al narcotráfico, y la reapuertura de todos los casos de periodistas asesinados desde 1991, año en el que acribillaron al comunicador Santiago Leguizamón.
Reproducimos a continuación el comunicado completo de la Coordinadora de Periodistas en Alerta:
Hoy jueves 23 de octubre se cumple una semana desde que nuestro compañero y colega periodista Pablo Medina, corresponsal del diario ABC Color en la ciudad de Curuguaty, Departamento de Canindeyú, fue cobardemente emboscado y asesinado por sicarios del narcotráfico y de la narcopolítica, junto con su joven acompañante Antonia Maribel Almada, cuando regresaban de una cobertura informativa en la región de Villa Ygatymi, engrosando de este modo la larga lista de 16 comunicadores asesinados en los últimos 23 años.
El dolor y la indignación que nos provoca el bárbaro asesinato de Pablo y Antonia hoy nos mantienen en vigilia y alerta permanente como gremio de comunicadores, porque sentimos que no solamente la libertad de expresión y el derecho a la información –principios básicos de la democracia- han sido heridos de muerte, sino que toda la Nación paraguaya misma se encuentra amenazada por el flagelo del narcotráfico y del crimen organizado, que se han metido en las venas y en el alma de la vida nacional, contaminando especialmente a la clase política y a las instituciones del Estado.
El principal problema es la impunidad. Desde que el periodista Santiago Leguizamón fue asesinado de 21 balazos en la frontera de Pedro Juan Caballero, el 26 de abril de 1991, en pleno Día del Periodista Paraguayo, la justicia no fue capaz de detener a uno solo de sus asesinos, ni a quienes ordenaron el crimen. Y, en gran medida, ha ocurrido lo mismo con los asesinatos de Calixto Mendoza, Benito Román Jara, Salvador Medina, Yamila Cantero,
Samuel Román, Ángela Acosta, Alberto Tito Palma, Martín Ocampos, Merardo Romero, Carlos Manuel Artaza, Marcelino Vázquez, Fausto Gabriel Alcaráz y Edgar Fernández Fleitas.
Hoy queremos decir: ¡NO!
Hoy queremos gritar: ¡BASTA...!
No vamos a permitir que los asesinatos de periodistas queden en la impunidad, al igual que los muchos otros asesinatos y crímenes que golpean a otros sectores de la población.
El actual gobierno del presidente Horacio Cartes es directamente responsable de la situación de alta impunidad en que se mueven las organizaciones del narcotráfico y del crimen organizado en amplios sectores del territorio nacional, y del clima de violencia criminal que generan, con un alto grado de inseguridad para la ciudadanía, y en especial para el trabajo de los periodistas.
Pero son igualmente responsables los legisladores que reciben dinero del narcotráfico, los jueces, fiscales, policías, funcionarios estatales o autoridades regionales, que se han hecho cómplices.
Con el asesinato de Pablo Medina, al igual que con el de Santiago Leguizamón y los demás colegas, la mafia de la narcopolítica ha querido dar un mensaje siniestro: Que los periodistas dejemos de investigar y de informar acerca de sus negocios sangrientos. Que cerremos nuestros ojos con una venda y que nos tapemos la boca con una mordaza. Que renunciemos a nuestra misión de averiguar y de contar lo que pasa, para que ellos puedan seguir lucrando libremente sobre la miseria de muchos.
Pero esta noche, sobre la sangre y la memoria de nuestro compañero Pablo Medina y de cada uno de los 16 periodistas asesinados, les decimos a los exponentes de la mafia-política, que no han logrado imponer su mensaje de muerte:
No vamos a cerrar los ojos, no nos vamos a amordazar la boca.
No vamos a dejar que nos venzan con el miedo y el silencio.
Vamos a seguir investigando.
Vamos a seguir denunciando las arbitrariedades del Estado y de cualquier grupo mafioso.
Vamos a seguir luchando, como profesionales de la comunicación, junto con la gente que quiere un Paraguay en paz y con verdadera justicia, un Paraguay sin narcotráfico y narcopolítica, un Paraguay en el que todos encuentren oportunidad de vivir una vida digna.
En esta Jornada Nacional de Movilización por la Libertad de Expresión, junto con los colegas comunicadores de todo el país, los periodistas paraguayos exigimos el cumplimiento del artículo 26 de la Constitución Nacional, que garantiza la libre expresión y la libertad de prensa, así como la difusión del pensamiento y de la opinión, sin censura alguna.
Reclamamos a las autoridades de los tres poderes del Estado:
1.-El esclarecimiento total del asesinato de Pablo Medina y Antonia Almada.
2.-La protección y seguridad para todos los comunicadores que se encuentran amenazados o trabajando en zonas de conflicto.
3.-La reapertura de las investigaciones fiscales sobre los asesinatos a periodistas, desde 1991 a la fecha.
4.-La desactivación de todas las bandas del narcotráfico, la detención de los jefes de las organizaciones criminales y de sus socios y cómplices, en diversos ámbitos de la política.
Instamos finalmente a todos los colegas comunicadores y a todos los sectores de la sociedad que quieren un Paraguay mejor, a unirnos solidariamente en esta campaña.
¡Todavía estamos a tiempo de detener a la violencia y la corrupción, y construir juntos un país diferente!
Asunción, 23 de octubre de 2014
Coordinadora de Periodistas en Alerta (CPA)
Periodistas del diario ABC Color
Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP)
Foro de Periodistas Paraguayos (FOPEP)